La primera vez que escuché Celosa fue en un reel que subió Rafael, y me dio risa pensar que finalmente había lanzado un segundo sencillo más pop, muy distinto a lo que solía oír de él cuando estaba en Venezuela. Y sí, detrás de esa vibra ligera hay una letra que habla de algo tan humano como la fragilidad del amor cuando aparecen los celos.
Lo interesante de Celosa es cómo RAFANTZ se mueve entre los restos del rock noventero y el brillo del pop latino actual. Hay guitarras retro, bases de coros bailables y una producción clara que deja espacio a la voz, expresiva y directa. Suena ligero, pero no es superficial: la canción habla de lo difícil que puede ser confiar cuando los fantasmas del pasado se cuelan en una relación.
El propio artista lo resume con una frase que ya se siente sello personal: “canciones optimistas para corazones rotos”. Esa mezcla de vulnerabilidad hace que Celosa funcione tanto en un playlist para cantar, reírte, como en esos momentos donde uno piensa en lo que cuesta sostener el amor cuando las dudas aparecen en la relación.
Detrás de RAFANTZ está Rafael Antolínez, compositor venezolano que ahora vive en Estados Unidos. Su historia musical siempre estuvo marcada por la exploración: fue parte de Le’ Cinema y Pakalolo, bandas donde se paseó entre lo rockero y lo tropical, y también colaboró como guitarrista invitado de Caramelos de Cianuro.
Hoy, en su trabajo en «solitario», se atreve a un sonido más comercial y pop, sin perder el filo que lo formó en la escena venezolana. Celosa es su segundo sencillo, y deja claro que su proyecto solista no va repetir fórmulas, sino abrirse camino con honestidad dentro del pop latino alternativo. Quizás si aprovechando alguna tendencia de las redes sociales.
Lo que más sorprende en este lanzamiento es la naturalidad con la que RAFANTZ logra hacer que un tema sobre celos suene cercano. El single tiene un aire inmediato, casi cinematográfico y esto lo puedes ver en su video, es como si contara una pequeña historia que cualquiera podría haber vivido. El resultado es una canción pegajosa, diría que hasta divertida y deberías agregar en tu playlist.
En un panorama musical donde muchas veces lo efímero manda, Celosa apuesta por un equilibrio: suena divertida, engancha al instante, pero también deja un eco emocional. Y eso lo convierte en una propuesta que merece atención.