A veces, las historias más genuinas nacen en los márgenes del ruido. Entre consultas médicas, canciones a medio escribir y una agenda que no concede tregua, Gon Abril atiende la llamada con una calma que ya anticipa su manera de entender la música y la vida. Cantante, compositor y médico de profesión, el artista vallisoletano nos abre la puerta a una conversación íntima, sin artificios, donde las canciones conviven con la vocación de sanar y el escenario se convierte en un espacio de encuentro emocional.
Con la humildad serena que lo define y con las notas asomando en la mirada, responde a cada pregunta con una honestidad que rara vez se encuentra en tiempos de discursos prefabricados. Esta entrevista recorre su presente creativo, las influencias que lo atraviesan, su manera de concebir el directo y los próximos pasos de una gira que sigue creciendo al ritmo del boca a boca.
El pulso del directo: el escenario como hogar emocional
Para Gon Abril, el directo no es una instancia promocional, sino un ritual. El escenario representa ese lugar donde todo cobra sentido, donde la canción deja de pertenecerle para convertirse en algo colectivo. Habla de la adrenalina previa, del silencio justo antes del primer acorde y de cómo cada concierto es distinto porque el público también lo es.

Uno de los momentos que recuerda con especial emoción fue su actuación en la Plaza Mayor de Valladolid, un espacio cargado de memoria personal y simbólica. Allí, frente a su gente, entendió que la música puede ser una forma de reconciliación con el pasado y una celebración del presente. Ese concierto marcó un antes y un después en su recorrido artístico.
Sin etiquetas: una identidad sonora abierta
Influencias, raíces y libertad creativa
Definir el estilo musical de Gon Abril resulta innecesario. Su propuesta se nutre de múltiples influencias que van del pop de autor a la canción acústica, con destellos de rock suave y sensibilidad folk. Esa falta de etiquetas responde a una decisión consciente: escribir desde la emoción, sin corsés ni expectativas ajenas.
Las raíces castellanas atraviesan sus composiciones de forma sutil, especialmente en la canción dedicada a su ciudad natal, una pieza que funciona como carta de amor a Valladolid y a los paisajes emocionales que lo formaron. En ella, la sobriedad se convierte en belleza y la contención en fuerza narrativa.
El formato de lanzamiento también habla de su manera de crear. Cómodo con la publicación single a single, prefiere dar espacio a cada canción, permitir que respire y encuentre su propio camino. Sus lanzamientos, disponibles en plataformas digitales, llegan de forma independiente, con una producción cuidada y honesta, pensadas para respetar la esencia de cada tema.
Música y medicina: dos formas de cuidar
Compatibilizar la carrera artística con la medicina no es sencillo, aunque para Gon Abril ambas disciplinas dialogan más de lo que parece. En su día a día como médico en Valladolid, las canciones adquieren otro significado. Habla de pacientes que encuentran consuelo en la música, de melodías que alivian silencios y de cómo una letra puede acompañar procesos difíciles.
La música, en este contexto, se transforma en una herramienta emocional, capaz de sanar desde otro lugar.
Mirar hacia adelante con los pies en la tierra
El futuro próximo de Gon Abril se dibuja con nuevos conciertos, más canciones en camino y la misma fidelidad a su esencia. La gira continúa sumando fechas, siempre con la premisa de mantener el contacto cercano con el público y de hacer de cada show una experiencia honesta.
Su camino artístico avanza con coherencia, sostenido por el talento y una ética de trabajo que atraviesa todas las facetas de su vida. Dale al play y descubre a un músico pleno, capaz de curar corazones desde el escenario y desde la consulta.
Sumérgete en su universo sonoro, acompáñalo en su próxima gira y deja que sus canciones formen parte de tu propia historia.




