Danny FRATI Celli estrena el video musical de Mía, filmado en el Salar de Uyuni, como una extensión espiritual de Más Allá, el álbum que presentó el año pasado en Centro y Suramérica. Con esta pieza, el artista puertorriqueño no amplía solo el repertorio visual de su disco: propone una lectura más profunda sobre el amor, la culpa y la transformación. El lanzamiento importa porque consolida una etapa de madurez creativa tras más de 25 años de trayectoria.
Mía respira el pulso del rock pop noventero que marcó la radio y hoy encuentra nueva vida en plataformas digitales. La melodía es clara, directa. La letra asume la fragilidad de un vínculo desde la responsabilidad emocional. No hay reproches hacia afuera; hay una revisión interna, casi en voz baja.
El video evita ilustrar la canción de forma literal. En el Salar de Uyuni, la inmensidad blanca funciona como espejo. FRATI camina solo mientras aparece una figura femenina de rasgos indígenas que no encarna un romance, sino una presencia ancestral. La transformación no ocurre en grandes gestos, sino en ese tránsito silencioso donde aceptar la culpa se vuelve el primer paso para cambiar.
Más Allá como territorio creativo
El universo de Más Allá se sostiene en diez canciones que equilibran introspección y estructuras accesibles. Desde sus inicios en Materia Prima, FRATI ha buscado ese punto medio entre reflexión y forma reconocible.
Hoy, mientras Hey, Tú lidera la emisora AzRock en Puerto Rico y se prepara una gira por Colombia y Bolivia, Mía se integra como una pieza que conecta obra, paisaje y momento vital.




