Los Vinagres, grupo oriundo de la isla de La Palma en las Islas Canarias presentaban su nuevo álbum Amores de Verbena en el mítico Café La Palma y hasta allí nos desplazamos los enviados especiales de Arepa Volátil para no perdernos detalle de tal acontecimiento.
Cuando el murmullo ya había subido un par de grados y el Café La Palma con el aforo completo, estaba listo para despegar con Los Vinagres quienes saldrían a escena con la sensación inmediata de que aquello no iba a ser una presentación, ni un simple concierto, sino, una celebración con raíces capitaneada por Abel y Rober.
La verbena empieza en Madrid
La excusa era la presentación de Amores de Verbena, el nuevo álbum del dúo palmero, pero el ambiente recordaba más a una reunión familiar ampliada que a un evento promocional al uso. En la sala se mezclaban prensa especializada, colegas de oficio, industria, amigos y fans de largo recorrido. Todo el mundo se sentía en casa.
Antes de que sonara la primera nota, Rober y Abel tomaron el micro para explicar el espíritu del disco: la isla, la memoria, las fiestas populares, el amor que aparece cuando nadie lo tiene planeado. Hablaron de La Palma con orgullo sereno. Y como quien invita a pasar al salón, ofrecieron mojo picón, queso y chorizo de perro al respetable. Detalle de amor y gesto enorme.

Acto seguido, un short film proyectado en todas las paredes del local —gracias al sistema envolvente del Café La Palma— convirtió el recinto en una verbena total: cenizas volcánicas, viñedos, carreteras imposibles y cielos abiertos. El escenario ya estaba decorado con banderines de colores. La noche tenía un concepto claro y lo iba a exprimir.
Rock volcánico y pogo-perreo
La descarga arrancó con Sabrosura, bailable desde el primer acorde, con el público entrando rápido en calor. Sin pausa cayó Amores de Verbena, tema que da nombre al disco y que funcionó como declaración de principios. Ritmo contagioso, letras sinceras que crean postales y una banda sonando compacta, musculada por el bajista y el percusionista que acompañaron al dúo durante todo el show.
Sácate los colmillos terminó de prender la mecha. Saltos, primeros pogos y sonrisas sinceras arriba y abajo del escenario. En directo, Los Vinagres tienen algo difícil de fabricar: un sonido reconocible, crudo y flexible a la vez. Rock volcánico, sí, pero con ramificaciones que van del garage al baile sin pedir permiso.
El set avanzó alternando material nuevo con clásicos bien colocados. Mentira, Déjame, Si quieres y Volando alto consolidaron la verbena. Entre canción y canción hubo agradecimientos a la familia de EMERGE, a los suyos, al público. Se les notaba emocionados, cómodos, disfrutando de ese raro equilibrio entre nervio y confianza que solo se alcanza después de muchos kilómetros juntos.
Clásicos, confesiones y fuego real
El punto de ebullición llegó con Los volcanes se duermen. La sala entró en combustión espontánea. Puños en alto, coros a pleno pulmón y esa certeza colectiva de estar frente a una banda que sabe cuándo apretar y cuándo dejar respirar.
Hubo tiempo para confidencias: explicaron el origen del nombre del grupo, detalles del proceso compositivo y de producción de Amores de Verbena. Todo fluyó con naturalidad, como si el concierto fuera también una sobremesa larga. Quizá por eso las nuevas Ganas de verte y Quédate fueron recibidas como viejas conocidas.
La química entre ellos es evidente. Se miran, se ríen, se empujan musicalmente. Ese concepto que ellos mismos bautizaron como pogo-perreo cobra sentido en vivo: baile frontal, energía sudada y conexión directa con el público.
Final en alto y promesa cumplida
El tramo final fue pura comunión. Chibichanga puso literalmente a la sala de rodillas antes de lanzarla al cielo de Madrid. El cierre con Verbenita dejó una sensación clara: misión cumplida, fiesta completa, ganas de más.
Los Vinagres están de regreso y Amores de Verbena no es solo un disco nuevo, es una etapa. Lo defenderán pronto en escenarios como Sonorama Ribera y en más fechas que anunciarán en breve. Si algo quedó claro en el Café La Palma es que este volcán sonoro sigue muy activo y conviene tenerlo cerca cuando vuelva a entrar en erupción.
Amores de Verbena y Los Vinagres, un dúo letal que los colmará con su talento.




