Miguel Zabaleta y Pablo Pinto Barragán presentan Rock Guitar Plays Sinatra, un álbum de nueve cortes que lleva el cancionero del ícono estadounidense hacia un terreno eléctrico. Grabado íntegramente en el estudio CIMÁTICO, el disco propone un diálogo generacional donde la formalidad del crooner se encuentra con la crudeza de la guitarra de rock, sin perder la compostura de las melodías originales.
La premisa del proyecto es clara: desnudar los arreglos orquestales de los años 50 para vestirlos con una estética más áspera y blusera. Zabaleta aporta la experiencia vocal y el fraseo clásico, permitiendo que Pinto Barragán ocupe los espacios instrumentales con riffs y solos que sustituyen a las secciones de vientos tradicionales. No se trata de romper la canción, sino de cambiarle la atmósfera.
El origen de esta colaboración surgió de una llamada telefónica en la que Pinto —nieto del arreglista Luis Barragán— propuso el desafío. Aunque reinterpretar a Frank Sinatra siempre conlleva riesgos, el resultado funciona gracias a los arreglos de Jaime Poblete, quien logra equilibrar la balada estándar con matices de rock contemporáneo. La masterización de Rodrigo Campos termina de pulir una mezcla que respeta la voz por encima de la distorsión.
Para Zabaleta, Rock Guitar Plays Sinatra ha funcionado como una renovación de su espíritu musical al volver a interpretar temas de su juventud. Es un trabajo honesto y directo, una colección de versiones que busca demostrar que las grandes canciones resisten el cambio de formato cuando se ejecutan con criterio y sin pretensiones innecesarias.




