La banda suiza Must Be Wrong presenta Fools Paradise, su segundo álbum de estudio, publicado en 2026. El disco marca un paso adelante para el grupo nacido en Einsiedeln en 2019, que continúa explorando el skatepunk melódico mientras amplía su mirada temática hacia el amor, la salud mental y la injusticia social. Con diez canciones rápidas y directas, Fools Paradise mantiene la energía característica del género, pero introduce un tono más reflexivo en sus letras.

Desde los primeros compases queda claro que el álbum se apoya en las bases clásicas del skatepunk: ritmos acelerados, guitarras afiladas y estribillos pensados para ser coreados. Sin embargo, el grupo evita quedarse en la repetición de fórmulas. Las canciones alternan intensidad con momentos más controlados, donde la banda deja espacio para que aparezcan capas emocionales que antes apenas se insinuaban.
El proceso de producción también refleja ese crecimiento. El disco fue grabado en Carving Room Studio, en Freienbach, mezclado en Soundfactory Studio en Pfäffikon SZ y masterizado por Jason Livermore en The Blasting Room, estudio estadounidense conocido dentro de la escena punk. La identidad visual del álbum fue desarrollada por el artista barcelonés Oscar Puig, aportando una estética que dialoga con el carácter crítico del proyecto.
Desde su formación, Must Be Wrong ha construido una reputación sólida dentro del circuito punk europeo. Su sonido bebe del skatepunk y del melodic hardcore de los noventa, con influencias de bandas como NOFX, Pennywise o Millencolin, aunque filtradas por una sensibilidad contemporánea.
Con Fools Paradise, el grupo confirma esa evolución. El disco mantiene la velocidad y el impulso que definen al skatepunk, pero demuestra que la banda también está interesada en observar lo que ocurre alrededor: las tensiones sociales, las dudas personales y las pequeñas contradicciones de la vida cotidiana.




