Rosa León presenta Los ejecutivos junto a Miguel Ríos como segundo adelanto de su disco Carta de amor a María Elena Walsh, producido por Alejo Stivel. La canción, escrita por María Elena Walsh, reaparece ahora desde la voz de dos figuras centrales de la música española. El lanzamiento llega después de Como la cigarra, grabada con Joaquín Sabina, y abre una conversación entre generaciones que recuerda por qué ciertas canciones siguen diciendo algo importante hoy.
La obra de Walsh siempre observó el poder con una mezcla de ironía y precisión. En Los ejecutivos, esa mirada apunta al lenguaje del dinero y a la lógica del control. La frase “la sartén por el mango y el mango también” sigue funcionando como un retrato breve de una forma de poder que no ha cambiado demasiado con los años.
La interpretación de Rosa León se mueve con sobriedad. Su trayectoria, desde De alguna manera (1973) hasta Al alba(1975), siempre ha transitado entre la canción de autor y la poesía cantada. Aquí parece volver a un terreno conocido: el de escuchar el texto antes que el efecto.
La presencia de Miguel Ríos introduce otra capa. Su voz, asociada durante décadas al rock en español, entra en la canción como alguien que conoce bien la historia que está contando. No busca dramatizarla; la sostiene.
Los ejecutivos dentro de Carta de amor a María Elena Walsh
El disco no funciona como un gesto de nostalgia. Carta de amor a María Elena Walsh reúne a artistas de distintas generaciones que dialogan con la obra de la autora argentina. El proyecto plantea algo sencillo: recordar que Walsh fue, al mismo tiempo, poeta de la infancia y observadora atenta del poder.
En ese equilibrio se sostiene el disco. Y también esta versión de Los ejecutivos, que no intenta actualizar el mensaje. Simplemente lo vuelve a poner delante del oyente.




