A veces una canción aparece en tu reproductor favorito y simplemente te pide que pares el coche o lo que estás haciendo por un momento. Eso me pasó con Por La Hierba, el nuevo single de Ángel Stanich que acaba de salir y que, además, le pone título y cara a su esperado cuarto disco. El álbum homónimo llegará el 23 de enero y ya está abierta la preventa. Mientras tanto, este tema ya suena en todas las plataformas desde este viernes 9 de enero.

Un temazo que se siente propio
El arranque es puro folk intimista, casi de cámara, con esa atmósfera que recuerda a las nieblas de Twin Peaks. Luego las cosas se van torciendo con calma. Aparecen sintetizadores que brillan como luces de neón en una carretera secundaria, una guitarra que llora con melancolía, armonías que evocan a Buffalo Springfield en sus días más abiertos. Y justo cuando crees que ya entiendes el camino, la canción se sale del asfalto y empieza a rodar literalmente por la hierba.
La voz doblada de Ángel Stanich gana en textura, se vuelve más vulnerable. Llega un momento que no enfocas la carretera, y la impresión será que vas por la hierba; se te clava como un pensamiento que no te deja dormir.
Es una road movie mental ácida y quijotesca a la vez. Un Nissan Primera fantasma atraviesa paisajes que podrían estar entre la A-2 y un sueño febril. Habla de perder el rumbo, de confundir la realidad con los mundos que uno mismo inventa, de esa ansiedad que se disfraza de libertad. Todo envuelto en un humor absurdo tan característico de Ángel Stanich: hay telebasura, Monty Python, Kafka y la reina del pop conviviendo en el mismo verso sin que nada chirríe.
La producción (a cargo del propio Ángel junto a su equipo habitual) consigue que los arreglos seudo-orquestales y los sintes barrocos no ahoguen la emoción, sino que la amplifiquen. Es una balada que empieza susurrante y termina pidiendo auxilio desde la maleza, pero sin dramatismo gratuito. Hay calidez en medio del desconcierto.
El álbum Por La Hierba se presenta como la abeja reina de un panal donde las canciones están llamadas a dialogar entre sí. Ya conocemos cuatro piezas: Os traigo amor, He ido más allá, Poquita fe y ahora este tema titular. La portada, una maravilla onírica, lleva la firma de Iñigo Sesma.

Si llevas cuatro años esperando noticias de Ángel Stanich, este single funciona como un atajo precioso. Te deja con ganas de escuchar el disco entero, pero también se sostiene solo, como una pequeña película que puedes repetir cuando necesites recordar que a veces salirse de la carretera es la única forma honesta de avanzar. Además, viene cargado no solo con una preventa de sus disco homónimo, sino con una cantidad increíbles de fecha para presentarlo.




