No hay nada como estrenar el mes y entregarse al fin de semana perdiéndose en un buen bar de Barranco, Lima, entre amigos y buena música.
Esta vez, el ritual de los Primeros Viernes del Mes con Mar de Copas se sintió diferente: Fue el inicio de algo nuevo. Lo que antes era un encuentro íntimo con la comunidad “marcopera”, ahora se ha convertido en una plataforma de lanzamiento para el talento nacional.
Para quienes no lo sabían, los Primeros Viernes del Mes (PVM) organizados por Mar de Copas en Sargento Pimienta (Barranco) llevan más de dos décadas reuniendo a seguidores del rock peruano. Lo que comenzó como un encuentro cercano entre la banda y su público terminó convirtiéndose en una tradición de la escena limeña y del rock en Perú, donde los clásicos del grupo conviven con nuevas propuestas del circuito independiente.

DUN abre la noche con rock y blues en Sargento Pimienta
La noche en el Sargento Pimienta arrancó con DUN, quienes hipnotizaron a todos con un intro de guitarras española y eléctrica que generó una mezcla técnica emocional encendiendo el escenario. Un quinteto con aires de rock and blues que nos contagió de una buena vibra al decirnos que nada es trágico y el mundo es mágico y que contamos con unas zapatillas de libertad.
El quinteto conformado por Diego, voz principal y mejor conocido como DUN puedes ubicarlo como @dunmusica en sus redes.

Crico conecta con Barranco entre flamenco y pop rock
El segundo acto estuvo de la mano de Crico que con un aire flamenco y pop rock alternativo aprovechó la conexión que ya tiene con este escenario, estrenó en vivo su sencillo Me declaro Culpable junto a la proyección de su video promocional, sumergiendo al público en la propuesta. Su canción Este Verano tuvo una sincronía total entre la letra y el ambiente que se sentía en el local.
Ambas agrupaciones ya han compartido anteriormente escenario con Mar de Copas, demostrando por qué fueron seleccionados para iniciar este ritual necesario para el cuerpo y alma.

El ritual de siempre con el corazón renovado
Con el ambiente encendido cerca de la medianoche, Mar de Copas tomó el escenario sellando la noche con coros memorables en un viernes que muchos esperaban desde hacía semanas. Bastaron los primeros acordes para que el público se sumara de inmediato, como ocurre cuando una banda ya forma parte de la memoria colectiva de su audiencia.
La rutina quedó fuera del Sargento Pimienta. La fórmula volvió a funcionar: la sorpresa de descubrir nuevas propuestas al inicio de la noche y, después, la certeza de reencontrarse con canciones que el público ha hecho suyas con el paso de los años. Esa mezcla entre descubrimiento y tradición convierte a estos encuentros en algo más que un concierto: en un punto de encuentro para quienes siguen creyendo en el rock peruano.
Escuchar los clásicos después de haber conocido nuevas voces del circuito independiente confirma que estos Primeros Viernes de Mes se han consolidado como una verdadera plataforma para la escena nacional. Entre guitarras, coros compartidos y esa energía que solo se da en noches así, queda claro que siempre habrá un rayo de ilusiones dispuesto a abrir el camino para un nuevo mes cargado de música y buena vibra.
El Rock que se comparte: Gratitud y curaduría
Desde Arepa Volátil queremos agradecer a todos quienes hicieron posible este encuentro. Un reconocimiento especial a la curaduría del evento por apostar por propuestas sólidas y coherentes, y al staff por la acreditación y la atención brindada durante la jornada.
Gracias también a DUN y CRICO por regalarnos unos minutos antes de subir a tarima y compartir sus experiencias. Su entrega sobre el escenario confirma que la escena sigue renovándose con talento y personalidad.
Nuestro agradecimiento profundo para Mar de Copas, por abrir las puertas de su casa y hacernos parte de lo que ocurre en estos Primeros Viernes de Mes. Sus himnos siguen marcando generaciones, y gestos como este hablan de una verdadera hermandad rockera y de la importancia de mantener viva la escena.
Finalmente, un reconocimiento especial para nuestro fotógrafo colaborador Gianni Andree Ojeda Bonelli (@andreebonelli), por capturar con su lente los momentos que dan vida a esta noche y ayudar a que la memoria del concierto permanezca.
¡Que sigan los éxitos y la música!






















