El Morriña Fest 2026 vivió este sábado una segunda jornada completamente diferente a la del estreno, pero igual de intensa, o incluso más. Si el viernes estuvo marcado por el pop y los sonidos latinos de Juanes y Manuel Turizo, el protagonismo pasó esta vez a la música urbana. Miles de personas volvieron a llenar el Puerto de A Coruña para disfrutar de una programación encabezada por Myke Towers y Young Miko, dos artistas que demostraron por qué eran los nombres más esperados del día. Entre ambos, las actuaciones de MVRK, D. Valentino, 9Louro y Lewis Potter mantuvieron la energía de un público que apenas dio tregua durante toda la noche.

Desde la apertura de puertas se respiraba un ambiente distinto al de la primera jornada. El público era notablemente más joven, aunque en general también bastante variado. Como ocurrió el día anterior, no había una edad concreta para disfrutar del festival. Los asistentes acudieron al recinto dispuestos a vivir una noche dominada por el reguetón, el trap y el rap.

Los primeros artistas fueron los encargados de ir llenando poco a poco ambos escenarios. Lewis Potter abrió el primero con un show entretenido, ameno y breve, ideal para comenzar esta jornada de tarde.

En el otro escenario aparecía un artista de la casa, jugando como local: 9Louro. Además, lo hacía en uno de los días más importantes de Galicia, la festividad de Santiago Apóstol. El joven cantante comenzó a calentar motores frente a un recinto lleno con letras y canciones dedicadas a esta tierra.

Su actuación funcionó como un concierto puente para encaminar lo que vendría después, el plato fuerte de la noche. Aun así, habrá que estar atentos a este joven artista, que consiguió hacer brillar el escenario secundario y dejó la sensación de que quizá merecía un espacio todavía mayor.
La emoción aumentó con la aparición de Hard GZ. Actuar en Galicia siempre supone un componente especial para el artista, y eso volvió a reflejarse sobre el escenario. El coruñés fue recibido con una enorme ovación y respondió ofreciendo uno de los conciertos más intensos de la edición, posiblemente el más entregado de toda la jornada.

Hubo momentos tiernos e invitados especiales, como Kaze y varios miembros de su familia durante el final del show. Hard GZ hizo felices a sus seres queridos y también a sus seguidores, regalando camisetas constantemente. Con un repertorio que mezcló sus canciones más emblemáticas con algunos de sus trabajos recientes, consiguió crear una conexión especial con el público. Cada verso fue coreado con fuerza por miles de personas en una actuación cargada de sentimiento y orgullo por jugar en casa.
Después llegó el turno de Junior H, con el show más diferente de todos los artistas de esta edición. Al principio parecía que su propuesta no encajaba del todo con el cartel, y al comenzar se escuchaban comentarios similares por distintas zonas del recinto.
Sin embargo, poco a poco fue ganándose al público con momentos divertidos de interacción, grandes canciones y algo esencial dentro de la música en directo: conseguir que la gente se lo pasara bien.

Poco después llegó el turno de Young Miko. La puertorriqueña volvió a demostrar por qué se ha convertido en una de las figuras más importantes de la música urbana actual. Desde su aparición sobre el escenario desató una auténtica locura entre el público, que respondió cantando prácticamente todas sus canciones.

Su carisma, unido a una producción visual muy cuidada y a una puesta en escena dinámica, convirtió su concierto en uno de los grandes momentos del festival. Temas que ya se han transformado en himnos para una nueva generación sonaron con fuerza en un Puerto de A Coruña completamente entregado.
La noche alcanzó su punto culminante con Myke Towers. El puertorriqueño confirmó su condición de cabeza de cartel con un espectáculo pensado para las grandes citas. Acompañado por una potente producción audiovisual, enlazó algunos de los mayores éxitos de su carrera sin apenas dar respiro a los asistentes.

Desde los primeros compases, el público respondió con una energía constante, cantando y bailando cada tema. El concierto reunió todos los ingredientes de un gran cierre de festival: ritmo, espectáculo y una conexión absoluta entre el artista y los espectadores.

Otros de los momentos destacados de esta segunda jornada fueron las actuaciones de MVRK y D. Valentino. El público esperaba especialmente al artista mexicano, que conectó rápidamente con los asistentes gracias a un repertorio cargado de melodías pegadizas y un directo cercano.

Su actuación fue una de las sorpresas más agradables de la jornada y confirmó el crecimiento internacional de un artista que continúa ampliando su presencia en los grandes festivales europeos.

Más allá de los conciertos, el festival volvió a destacar por el excelente ambiente vivido durante toda la noche. La convivencia entre miles de asistentes transcurrió con normalidad, los tiempos de espera en barras y servicios fueron razonables y la organización respondió con eficacia al gran volumen de público.
El Puerto de A Coruña volvió a convertirse en un escenario privilegiado para un evento que ya forma parte del calendario imprescindible de los festivales españoles.
Con dos jornadas de enorme nivel, el Morriña Fest 2026 ha confirmado el acierto de un cartel capaz de reunir artistas internacionales, referentes nacionales y talento emergente en un mismo recinto.
Tras el éxito del viernes y la contundencia de esta segunda noche marcada por la música urbana, el festival cerró su programación principal dejando miles de imágenes, canciones y momentos compartidos que permanecerán en la memoria de quienes vivieron un fin de semana inolvidable junto al mar.
Nuevamente, queremos dar las gracias a todas las personas que hacen posible este festival. En especial, al equipo de comunicación, que nos abrió las puertas para que vosotros, queridos lectores, podáis estar leyendo esta crónica acompañada de las mejores fotografías posibles.
Gracias a Esteban Xiron, Daniel Claudin y a todo el equipo de prensa de Bring The Noise y del Morriña Fest.



