Desorden Público celebró sus 40 años de trayectoria en Bogotá con el show Salsa All Ska en Latino Power, en una noche donde el ska volvió a encontrarse con el corazón salsero del Caribe. Esta reseña recoge lo que ocurrió en el escenario y en la pista, donde el concierto confirmó algo que la banda caraqueña lleva décadas demostrando: su música funciona mejor cuando el público está bailando. Y eso fue exactamente lo que pasó este 2026 en Colombia.

La noche arrancó con Afinque, una introducción que preparó el terreno para el cruce de ritmos que define esta etapa del grupo. Entre trompetas, saxofones y el pulso del ska, el repertorio se movió entre clásicos y versiones salseras que el público recibió con saltos, coros y bastante sudor. Desde sus inicios a mediados de los años ochenta en Caracas, Desorden Público ha trabajado el ska como una plataforma abierta al mestizaje musical, incorporando elementos de reggae, rock latino y ritmos caribeños, algo que en este formato Salsa All Ska se vuelve aún más evidente. La sección de vientos, históricamente uno de los pilares del sonido de la banda, volvió a ocupar un lugar central en un repertorio que ha definido su identidad sonora durante cuatro décadas.

Uno de los momentos más comentados llegó cuando Danel Sarmiento, baterista del grupo, dejó la batería por unos minutos para cantar Zapatos Resbalosos. En su lugar se sentó un integrante de El Punto Ska, generando un intercambio que mantuvo la energía del concierto en lo alto. Ese relevo momentáneo también permitió apreciar la flexibilidad rítmica del show, donde el groove del ska se entrelaza con patrones cercanos a la salsa y al son, algo que el grupo ha venido explorando con mayor libertad en los últimos años.

En medio del show, Horacio Blanco se tomó unos minutos para hablar sobre el reto de mezclar salsa y ska con respeto por ambas tradiciones. Su explicación ayudó a entender mejor la lógica del proyecto Salsa All Ska: un homenaje al ADN musical del Caribe llevado al lenguaje del ska. Blanco, fundador y principal compositor del grupo, ha defendido durante años la idea de que el ska latino puede dialogar con las raíces afrocaribeñas sin perder su identidad, y este proyecto parece ser una síntesis natural de esa búsqueda musical que Desorden Público ha desarrollado a lo largo de su carrera.

Un repertorio que mezcla historia y celebración
El concierto también repasó varios momentos emblemáticos del repertorio de la banda.
La fiesta siguió con Hay Cosquillas Que No Dan Risa, Simón Guacamayo y Gorilón. En ese tramo, Héctor Hernández terminó lanzándose al público mientras el pogo se armaba frente al escenario. Ese momento también reflejó la relación que mantiene Desorden Público con su audiencia: un concierto donde el baile, el salto y el desorden colectivo forman parte natural del espectáculo.

Otro momento curioso fue el pequeño debate en escena entre Oscarello y Caplis sobre la relación entre salsa y ska. La discusión terminó con versiones de Ratón, de Cheo Feliciano, y Mi Gente, que dejaron claro el espíritu del proyecto.
Este concierto marca el inicio de la gira Salsa All Ska, que continuará por Estados Unidos, España, Perú y México. Después de cuatro décadas, Desorden Público sigue encontrando nuevas formas de conectar con distintas generaciones.
Queremos agradecer a Jacfanz, a Latino Power y, por supuesto, a Desorden Público por la acreditación para cubrir un show tan especial en Bogotá. Para Arepa Volátil siempre es un placer estar presentes en conciertos que celebran la música con tanta historia y energía sobre el escenario. Ya estamos también en la capital colombiana, sumando kilómetros y público a esta aventura, y saben que cuentan con Arepa Volátil para lo que venga. Un agradecimiento especial también para el fotógrafo colaborador Enrique Mathieu / @enri.kazuma, responsable de esas fotazas que acompañan esta reseña.










