Madrid, fue testigo y parte privilegiada del histórico concierto de El Tri acaecido el pasado día jueves 8 de octubre de 2026 en La Riviera con un directo apoteósico a puro rock and roll azteca.
Madrid se rinde ante El Tri
Las canciones en el cuerpo de Alex Lora adquieren una dimensión que no se puede definir con elogios conocidos. Son capaces de atravesar la piel e incrustarse en el corazón con fuego. La banda de mexicana convirtió a la capital ibérica en un coro masivo desde el primer acorde hasta el último riff, repasando clásicos inoxidables e inolvidables de su carrera y rubricando como, casi, 60 años en la carretera, son su carta de presentación, tal como nos comentaba Alex Lora en la imperdible entrevista que nos concedió.
La Riviera fue un punto de encuentro para varias generaciones que explotaba con la apertura a cargo Perro negro y callejero seguida del Himno nacional mexicano. La multitud rugía y se transportaba a cada momento y lugar especial de su vida ante cada interpretación de la banda con un líder carismático como Alex Lora, el cual, representa una forma de entender el rock and roll con su voz característica y su manera directa de relacionarse con el público. El universo se detenía para disfrutar del show de El Tri en la mítica sala La Riviera y los cuerpos de los presentes levitaban.
La relación entre escenario y pista adquirió un protagonismo especial. Era una velada emotiva y piezas como Pobre soñador, Chavo de onda y Nostalgia hacían caer las lágrimas de emoción de un respetable en llamas. La fuerza de El Tri reside también en esa familiaridad. El repertorio permite que el público encuentre sus propias historias en las canciones, que una frase evoque una época y que un estribillo sea un latido al unísono.
Los himnos de una vida
Triste Canción, Cuando tú no estás, y Todo sea por el rocanrol entre otras construían el castillo emocional en Madrid. También hubo un punto alto y de gran conexión con sus seguidores cuando afrontaron un mix con clásicos populares como Cielito lindo, Camino de Guanajuato, México lindo y querido entre otros.

El Tri es mucho más que un nombre fundamental del rock en español. Es un estilo propio con una fuerza en vivo que atrapa por completo. La raza, como cariñosamente se dirige Alex al auditorio, respondía ante cada gesto, cada mirada, cada paso del frontman. El grupo ofrece su gran descarga de electricidad, melancolía, desgarro, contundencia y sensibilidad mostrando todo el abanico estilístico que posee, el cual se podría definir como, una enorme capacidad de llevar las emociones cotidianas al lenguaje del rock.
El eco de una noche eterna en Madrid
Ese vínculo explica por qué los himnos de la banda siguen encontrando nuevos corazones. En La Riviera, ese encuentro generacional dio sentido a una de las principales características del grupo: sus canciones mantienen una relación directa con la vida de quienes las escuchan. El público ocupó un lugar central en la experiencia. El Tri reunió a personas con edades, recuerdos y recorridos diferentes, unidas por un repertorio que ha acompañado momentos personales durante buena parte de sus vidas.

Concluían apoteósicamente con Las piedras rodantes ante un colosal aplauso de la multitud y dejando una huella inmortal. Porque después del recital, cuando los asistentes regresaron extasiados a las calles, las canciones continuaron acompañándolos con un brindis mediante. La actuación de El Tri en Madrid encontró su merecido hueco en la eternidad.

El Tri continúa ocupando un lugar destacadísimo en el rock en español, porque su repertorio forma parte de la vida de millones de seguidores alrededor del mundo. En La Riviera, el punto de encuentro entre lo eterno y lo divino pasando por lo terrenal, tuvo a Alex Lora al frente y como orfebre del sentimiento mexicano.
El Tri, es sinónimo de Rock and Roll eterno.



