La escena del hardcore y el rock alternativo está lidiando con una noticia que parece sacada de un guion de crónica negra. Brady Ebert, miembro fundador y exguitarrista de Turnstile, fue detenido el pasado 31 de marzo en el condado de Montgomery, Maryland. Los cargos son demoledores: intento de asesinato en segundo grado y agresión en primer grado contra William Yates, el padre de Brendan Yates, vocalista de la banda.
El incidente, ocurrido el domingo 29 de marzo en Silver Spring, no fue un accidente de tráfico. Según el relato policial y de la propia familia, Ebert se presentó en la residencia de los Yates tocando la bocina y gritando insultos. Tras marcharse momentáneamente, regresó para arremeter con su vehículo directamente contra William Yates, de 79 años, quien se encontraba en la entrada de su casa. El impacto le causó lesiones de extrema gravedad en las piernas, obligándolo a pasar por una cirugía de urgencia de la que, afortunadamente, se está recuperando.
El fin del silencio de Turnstile
Durante años, la salida de Brady Ebert en 2022 fue un misterio que la banda prefirió llevar con discreción, incluso cuando el grupo alcanzaba el estrellato global con Glow On. Sin embargo, tras este ataque, la formación rompió su hermetismo en un comunicado crudo para Loudwire y Pitchfork. En él, explican que la ruptura no fue creativa, sino el resultado de un patrón constante de comportamiento dañino que terminó por fracturar cualquier posibilidad de comunicación sana.
La banda confiesa haber agotado todos los recursos para ayudar a Ebert en su recuperación antes de establecer un límite definitivo cuando comenzaron las amenazas de violencia. Optamos por proteger su privacidad, incluso cuando no hizo nada para merecer esa protección, declararon los integrantes, subrayando que las amenazas no hicieron más que intensificarse en los últimos meses hasta desembocar en este asalto físico.
Un futuro marcado por los juzgados
Hoy, 2 de abril, se confirmó que Ebert permanecerá bajo custodia sin fianza tras su audiencia de revisión. La justicia de Maryland ha tomado en cuenta la gravedad de las heridas de la víctima y el historial de hostilidad del músico. Para los seguidores que vieron a Brady grabar los riffs de Nonstop Feeling o Time & Space, ver su nombre vinculado a un intento de homicidio es un golpe de realidad difícil de digerir. El legado musical queda ahora empañado por un proceso judicial que tendrá su próxima fecha clave en mayo.




