Félix Vestre publica YORU, un EP de siete canciones que observa la noche desde varios ángulos: la fiesta, el deseo y ese momento de silencio que aparece cuando todo empieza a bajar. El proyecto llega tras varios adelantos en los últimos meses y termina de tomar forma ahora, como una historia que se completa de madrugada. En YORU, la noche deja de ser solo un escenario y se convierte en el hilo que ordena las emociones.
El título viene del japonés y significa noche. No es una referencia casual. En este EP, Félix Vestre usa ese territorio nocturno para hablar de estados que suelen convivir sin avisar: euforia, ansiedad, atracción y cierta fragilidad que aparece cuando el ruido se apaga.
Las canciones avanzan como si siguieran el ritmo de una salida. Empieza con la energía de Noches Alegres, Mañanas Tristes, donde la fiesta todavía está en su punto alto. Más adelante, el clima se vuelve más introspectivo con temas como Necesario o MAREO, donde el pulso electrónico sostiene un tono más íntimo.
Uno de los momentos más claros del relato llega con HACE QUE TE EXTRAÑE, junto a Seven Kayne. La canción se mueve entre el deseo y la ausencia, como si capturara ese instante en el que la noche todavía continúa pero algo ya cambió.
La otra colaboración del EP aparece en MENTIRNOS HOY, junto a Pink Pablo, que introduce una textura diferente dentro del proyecto y amplía el diálogo emocional que propone el disco.
Con YORU, Félix Vestre termina de delinear un universo que viene construyendo desde hace tiempo. La narrativa, la estética y el sonido funcionan como partes de una misma idea: observar lo que pasa cuando la noche avanza y las emociones dejan de esconderse.




