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Hey Kid llena La Riviera y convierte el concierto en un viaje

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La noche prometía altura desde mucho antes de que sonara el primer acorde. A media tarde ya se formaba una fila considerable en las inmediaciones de la sala, con seguidores esperando pacientemente para entrar en La Riviera, en Madrid. La excusa era más que suficiente: el reciente lanzamiento de Bienvenidos a Nuevos Lugares y el paso del A Nuevos Lugares Tour por la capital. Dos noches con entradas agotadas que confirmaban que el proyecto de Hey Kid atraviesa un momento dulce.

Hey Kid llena La Riviera Madrid
Foto: Rodrigo Nombela Dominguez / @r.nombela21

Hey Kid convierte La Riviera en una pista de despegue emocional

Un despegue con escala previa: Juan Belda

A las 20:30 aproximadamente, el telón invisible de la noche comenzó a levantarse con Juan Belda. Solo con su guitarra, el compositor tejió una introducción íntima que contrastaría después con la euforia colectiva del plato fuerte.

Hey Kid llena La Riviera Madrid
Foto: Rodrigo Nombela Dominguez / @r.nombela21

En un set breve pero certero, Belda dejó caer piezas como Todo Pasa y Rosana. Su forma de tocar, cálida y cercana, fue suficiente para captar la atención de un público que todavía estaba acomodándose en la sala. Hubo silencio respetuoso, cabezas que asentían al ritmo y algunos aplausos particularmente entusiastas al final de cada canción. Un aperitivo honesto que, a juzgar por la reacción, seguramente le sumó nuevos oyentes.

Una escenografía pensada para volar

Cuando el escenario quedó libre, la propuesta visual empezó a cobrar sentido. La estética del nuevo disco de Hey Kid, con el artista sentado sobre una aeronave en su portada, se trasladaba al recinto con una idea clara: convertir el concierto en un viaje. El respetable, al unísono, se quitó el cinturón de seguridad, tiró los chalecos salvavidas y las mascarillas de oxígeno y se dejó guiar por el comandante Hey Kid.

En los extremos del stand oficial de Merchandtour se habían instalado ventanillas de avión, mientras que la gran pantalla central mostraba un horizonte abierto, un cielo infinito listo para ser atravesado. El concepto era simple y efectivo: subir a bordo sin equipaje emocional innecesario. La decoración del concierto y la propuesta escénica pivotea sobre el leitmotiv de tomar un vuelo, con la premisa de surfear por las nubes y por las alturas guiados por el compositor. Solo nos exigía tener el pasaporte emocional en vigor y estar libre de toda carga y de cualquier maleta impropia.

Hey Kid llena La Riviera Madrid
Foto: Rodrigo Nombela Dominguez / @r.nombela21

El comandante entra en cabina

Pasadas las 21 horas, Hey Kid pisó el escenario. El rugido del público llegó incluso antes de que la banda ejecutara instrumentos. Era una reacción visceral, casi automática, que evidenciaba la conexión del compositor catalán con su comunidad. La química, más allá de lo humanamente explicable, que posee el cantante con su marea de seguidores es para enmarcar.

Situado sobre una alfombra en el centro del escenario —un pequeño territorio desde el que no pararía quieto durante toda la noche— el frontman tomó simbólicamente los mandos del vuelo.

El arranque fue directo: Una Vez Más. Sin pausa, la banda enlazó con Qué Hay De Mí y, poco después, llegó Te Quedas?, uno de los temas más coreados de la noche. Desde ese momento la dinámica quedó clara: karaoke colectivo permanente.

Hey Kid llena La Riviera Madrid
Foto: Rodrigo Nombela Dominguez / @r.nombela21

La sala entera cantaba. Brazos en alto, móviles grabando, amigos conectando videollamadas con quienes se habían quedado sin entrada para esa primera fecha. El cartel de sold out colgado en La Riviera se sentía en cada rincón.

Un capitán aeroemocional capaz de lograr, junto a su banda, melodías envolventes que desatan una fiesta al completo. No hubo tregua en ningún momento. La sangre tomó temperatura e hizo latir el alma a grandes revoluciones.

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Foto: Rodrigo Nombela Dominguez / @r.nombela21

Un viaje de indie, folk y pop

El repertorio fue alternando material reciente con canciones ya asentadas entre su público. Más Que Ayer, La Mesa Del Domingo y Saber De Ti mantuvieron la energía en alto mientras la pantalla central alternaba visuales cuidadas con imágenes del concierto en vivo.

El sonido de la banda se mostró compacto, con arreglos que combinaban sensibilidad folk con pulsión indie. En varios momentos Hey Kid volvió a la guitarra, reforzando esa sensación de cercanía que atraviesa su propuesta.

La gira denominada A Nuevos Lugares Tour está siendo todo un éxito por España y va acumulando carteles de entradas agotadas en cada ciudad donde actúa Hey Kid. Una evidencia clara de que todos quieren subirse a su aeronave llena de canciones envolventes.

Otro de los puntos fuertes fue la iluminación. Columnas de luz distribuidas por el escenario dibujaban composiciones cromáticas muy precisas. Tonos cálidos para los momentos más íntimos, ráfagas blancas y azules cuando el ritmo pedía intensidad.

Hey Kid llena La Riviera Madrid
Foto: Rodrigo Nombela Dominguez / @r.nombela21

Un invitado y uno de los grandes momentos

Uno de los puntos más celebrados llegó con Mundo Contigo, la colaboración con Pavlenha en la noche fue para enmarcar. La reacción fue inmediata: aplausos prolongados y un coro que prácticamente tapó a la banda en algunos tramos.

La recta final del bloque principal fue puro impulso colectivo. Ahora Que Nos Perdimos, Será Por Ti y el himno Los Lugares Donde Irás transformaron la sala en un mar de saltos y voces.

Cuando Hey Kid pedía gestos al público —brazos de lado a lado, ponerse en cuclillas antes de un estallido de saltos— la respuesta era instantánea. Más que interacción, parecía un pacto implícito entre artista y seguidores.

El primer final llegó con Lo Que Haga Falta y Nuestra Historia, cerradas con un agradecimiento sincero antes de que el cantante abandonara el escenario.

Hey Kid llena La Riviera Madrid
Foto: Rodrigo Nombela Dominguez / @r.nombela21

Un bis caminando entre la gente

El silencio duró poco. Mientras la banda retomaba la música, la pantalla central mostró algo inesperado: Hey Kid caminando por los pasillos interiores de La Riviera junto a Inazio.

Ambos comenzaron a cantar Viernes De Enero mientras avanzaban hacia la pista. Cuando finalmente aparecieron entre el público, la reacción fue pura efervescencia. Dos fans los subieron a hombros y la escena quedó congelada en cientos de móviles: artistas y público cantando juntos, literalmente mezclados. Fue uno de esos momentos que justifican un concierto entero.

Hey Kid llena La Riviera Madrid
Foto: Rodrigo Nombela Dominguez / @r.nombela21

El aterrizaje

La recta final llegó con dos piezas muy queridas por su público: Noche De San Juan y Donde Estés Tú. Canciones salidas del corazón que ponen un broche de oro a un concierto de antología. El cierre dejó una sensación de celebración colectiva difícil de replicar fuera de un directo. Entre humo, luces y un último coro multitudinario, Hey Kid cerró la noche agradeciendo el cariño constante.

Antes de concluir, quiero agradecer a todo el staff de The Music Republic por su trabajo permanente y su ayuda en todo momento, en especial a Andrea Azcona y a todo el equipo de profesionales de Rock and Control por su colaboración continua para que podamos desarrollar nuestra tarea.

Hey Kid llena La Riviera Madrid
Foto: Rodrigo Nombela Dominguez / @r.nombela21

El avión había tomado tierra, pero el público tardó varios minutos en abandonar la pista improvisada en que se había convertido La Riviera. Después de dos horas de canciones, pogo, emoción y karaoke, el viaje había valido cada metro recorrido.

Hey Kid aparcaba su aeronave emocional en el aeropuerto del éxtasis absoluto y los fans lo abrazaban simbólicamente al unísono tras un viaje cautivador, donde el alma besó el cielo creativo del artista.

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Autor

  • Hey Kid llena La Riviera Madrid

    Redactor, fotógrafo y entrevistador de Arepa Volátil. El riff como capa, la poesía como espada y el rock and roll como sangre bendita. La música, el único escudo.

    Escritor de pluma honesta, siempre atento a las propuestas emergentes, a los artistas que rompen moldes y con devoción suprema a los dioses de la música.

    Rockstar a mi manera.
    Los shows en directo, la sal de la vida.

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