Jeff Vidov entrega Take a Ride, su nuevo single high-energy dance de latin/rock/pop, mezclado por Nathan Yarborough (seis nominaciones al Grammy, con trabajos junto a Evanescence, Korn, Deftones y más). Es parte de su gran proyecto doble de rock/pop que lleva años cocinándose en su estudio H. of C Recording Studios en Toronto, junto con otros músicos canadienses.

El tema llega después de singles como Love (orquestal y coral, con toques poéticos de Browning), New York I’m Coming to You, Can u get the vibe from me baby?, State of Innocence, All nite long, Running in Place y Oh mi da dey di. Todos 100% Can-con MAPL, sin letras explícitas, disponibles en plataformas de streaming y compra, y cada uno con su vídeo en el canal de YouTube de Jeff Vidov.
Take a Ride tiene esa producción cuidada que brilla: batería que impulsa sin parar, solos de guitarra con carácter y personalidad, arreglos de fondo que envuelven todo en una textura rica y potente. Recuerda a esos himnos de rock clásico con alma de fiesta, pero actualizado con groove latino que lo hace perfecto para bailar o para ponerlo a todo volumen en el coche. La energía es contagiosa, directa, sin complicaciones innecesarias.
El bajo entra masivo, profundo, como si marcara el pulso de una carretera nocturna. Luego las guitarras se suman con riffs que piden movimiento, y el ritmo latino se cuela con ese swing que hace que el cuerpo responda solo.
Jeff Vidov, compositor, pianista y multiinstrumentista formado en Eastman School of Music y Manhattan School of Music, lleva décadas en la escena de Toronto: desde premios SOCAN por obras orquestales hasta scores de películas, dirección de coros rock, sesiones jazz y órgano en iglesias. Este single encaja en su universo ecléctico, donde el pop/rock se cruza con influencias clásicas y latinas. El álbum doble promete más en 2026, junto a otros proyectos como improvisaciones jazz y órgano, o una ópera prog/rock/metal.
Si buscas algo que levante el ánimo con potencia y ritmo, este es el momento de subirte. El bajo te agarra, las percusiones latinas te mueven y la producción te envuelve en un viaje que no quieres que termine. Queda esa vibración alegre y libre, como si el camino siguiera abierto y solo faltaras tú para seguir rodando.




