En febrero de 2026, el tabloide británico Daily Mail reactivó el debate sobre la muerte de Kurt Cobain, ocurrida el 5 de abril de 1994 en Seattle. Un nuevo informe independiente plantea que el caso podría no haber sido suicidio, sino homicidio. La discusión importa porque la figura del líder de Nirvana sigue siendo un punto clave en la historia del rock alternativo y en la identidad cultural de los noventa.
Investigación forense afirma que Kurt Cobain no se suicidó y plantea que el vocalista de Nirvana habría sido asesinado
Impulsados por inconsistencias detectadas en la investigación original, el especialista Brian Burnett y la investigadora Michelle Wilkins revisaron la autopsia, las fotografías de la escena y los reportes toxicológicos. Según Wilkins, apenas tres días después de analizar el material, Burnett fue directo: “Esto es un homicidio. Tenemos que hacer algo al respecto”.
El informe fue sometido a revisión por pares y publicado en la International Journal of Forensic Science. Presenta diez puntos que cuestionan la versión oficial. Entre ellos, la posibilidad de que Cobain fuera forzado a consumir una sobredosis de heroína para dejarlo incapacitado antes del disparo.
Según el documento, ciertos daños observados en cerebro e hígado, así como signos compatibles con hipoxia, no coincidirían con una muerte instantánea por escopeta, sino con una sobredosis prolongada.
Una escena demasiado ordenada
La autopsia indicó que el cuerpo fue hallado en el invernadero sobre el garaje. Wilkins describió la escena como “coreografiada”: el recibo del arma y de los cartuchos estaban en el bolsillo, y los cartuchos alineados junto al cuerpo.
El equipo también señaló la ausencia de sangre en la mano izquierda, ubicada cerca del cañón. Según los especialistas, en un suicidio con escopeta en la cabeza ese detalle sería poco probable.
Otro punto cuestionado fue el kit de heroína, encontrado con jeringas tapadas y utensilios ordenados. Los análisis indicaron una dosis hasta diez veces superior a la habitual. Wilkins plantea que resulta difícil imaginar que alguien en ese estado tuviera la coordinación para limpiar y organizar todo antes de morir.
La postura oficial no cambia
El King County Medical Examiner’s Office fue claro. Afirmó que la investigación original fue exhaustiva y que solo nuevas pruebas concluyentes justificarían reabrir el caso. Por ahora, no consideran que ese umbral se haya alcanzado.
El Departamento de Policía de Seattle mantiene la conclusión original: suicidio.
El debate sobre Kurt Cobain homicidio o suicidio sigue abierto en el plano cultural, aunque no en el judicial. Y quizá ahí está el punto clave. No es solo un expediente. Es un símbolo que sigue generando preguntas incómodas.
Más de tres décadas después, el nombre de Cobain continúa en el centro de una conversación que nunca terminó del todo.




