Madrid volvió a demostrar por qué sigue siendo uno de los principales puntos de encuentro para la música electrónica de hoy. La noche del 18 de junio de 2026, la Sala Mon acogió a Rival Consoles para la Gira Vibra Mahou by Mad Cool, un ciclo que apuesta por formatos más íntimos y cercanos al público.
Detrás Rival Consoles se encuentra Ryan Lee West, productor británico del sello Erased Tapes, responsable también de algunos de los nombres más influyentes de la electrónica experimental y neoclásica actual. La propuesta de Rival Consoles ocupa un territorio quizá muy emocional para el club y, a su vez, es demasiado rítmica para el ambient. Ryan Lee se mueve en esta brecha que inyecta emoción y ensamblaje orgánico a los ritmos etéreos que maneja.

Desde los primeros minutos quedó claro que el concierto no iba a consistir en una simple reproducción de temas pregrabados. Rodeado de sintetizadores, platos y procesadores analógicos, West construyó cada pieza en tiempo real, moldeando capas sonoras muy aéreas, casi incorporales, que acercaban al público a la respiración compartida. Las texturas crecían lentamente, los bajos emergían desde las profundidades de la mezcla y las melodías aparecían y desaparecían como recuerdos borrosos.
La Sala Mon se transformó durante más de una hora en una especie de espacio suspendido entre la pista de baile y la contemplación. Una dualidad que define gran parte de la propuesta de Rival Consoles: movimiento e introspección.

Temas como Recovery, Persona, Unfolding, Articulation, In Reverse o Catherine brillaron en tarima y representan la evolución de un artista que lleva más de una década explorando la relación entre tecnología y emoción. Mientras parte de la escena club continúa dominada por fórmulas de impacto inmediato, sonido muy frontal, existe una corriente cada vez más influyente de artistas que buscan experiencias inmersivas y narrativas. Nombres como Floating Points, Jon Hopkins, Bicep, Overmono o Nils Frahm han contribuido a difuminar las fronteras entre concierto y sesión de club. Rival Consoles, consecuencia de su generación, concibe la electrónica no solo como gramática de la vida nocturna, sino como un disparador de emociones complejas.
Quizá ese sea el mayor logro de su actuación en Madrid. En una época dominada por estímulos rápidos y atención fragmentada, Ryan Lee West consiguió mantener a cientos de personas completamente inmersas en el mismo trance, pero sin artificios excesivos, sin discursos grandilocuentes ni la necesidad de recurrir a fórmulas previsibles para impresionar.

En la Sala Mon, Rival Consoles demostró que en la electrónica nada está escrito en piedra y los artistas innovadores siempre encuentran nuevas formas de emocionar.
El equipo editorial de Arepa Volátil agradece a todo el staff de la Gira Vibra Mahou by Mad Cool, a toda la crew de Mad Cool y especialmente a Guillermo Galván por su profesionalidad, su excelente trabajo y su colaboración durante la cobertura del evento.



