La noche de este sábado en el Co-Op Live de Mánchester confirmó que Rosalía juega en su propia liga. En su debut sobre el escenario de los BRIT Awards 2026, la artista catalana no solo transformó el pabellón en un club de electrónica industrial, sino que hizo historia al convertirse en la primera española en ganar el premio a Artista Internacional del Año.
La puesta en escena comenzó con un minimalismo tenso. Rosalía, vestida de blanco, apareció dentro de un habitáculo cuadrado rodeada por una orquesta y un coro. Los primeros minutos se movieron entre el canto operístico en alemán y versos en castellano, respetando la estética solemne del videoclip original. Sin embargo, la entrada de la islandesa marcó el punto de quiebre hacia algo mucho más físico y oscuro.
Al sonar la frase sobre la intervención divina, la producción orgánica se disolvió en una base de tecno pesado. Ambas artistas, acompañadas por un grupo de bailarines con movimientos espasmódicos, recrearon la atmósfera del famoso club de Berlín que da nombre al tema. Fue una mutación sonora que alejó la propuesta del pop convencional para abrazar la cultura de baile más cruda.
Este despliegue sirve como antesala de su gira LUX TOUR, que arranca el 16 de marzo en Lyon. Tras su paso por Francia, Rosalía aterrizará en España el 30 de marzo para ofrecer cuatro fechas en Madrid y otras cuatro en Barcelona, citas que ya cuelgan el cartel de entradas agotadas.




