El dúo de Vic, Cueva Mapache, acaba de publicar Espina, un nuevo lanzamiento de dos canciones que marca su evolución sonora este febrero de 2026. Tras un año de silencio desde su anterior trabajo, Edu y Núria regresan para unir el dream pop con matices electrónicos contemporáneos, consolidando un proyecto que huye de las etiquetas fijas.
En la primera pieza, Hurto, la banda apuesta por un sonido denso. El uso de guitarras atmosféricas convive con un contrabajo percusivo y cajas de ritmos que aportan un peso inusual al género. Es una canción de texturas crudas que se aleja de la delicadeza habitual para buscar algo más físico.

Por otro lado, Misión muestra la faceta más directa del grupo. Aquí se acercan al R&B actual, integrando bases electrónicas con una estructura pop clara y efectiva. Es un ejercicio de síntesis donde la melodía lleva el mando, demostrando que Cueva Mapache sabe moverse entre la experimentación y lo accesible.
Para este proceso, la banda confió en Diego Escriche (La Plata) en la producción y mezcla, buscando ese nervio característico de su trabajo. La masterización de Víctor García en Ultramarinos Costa Brava termina de dar cohesión a estas dos canciones que sirven de antesala para un futuro disco de larga duración.




