Interferencias debutan con su sencillo A Golpes en la primavera de 2026 desde Madrid, como adelanto de su nuevo álbum. La banda formada por los hermanos Óscar, Luis, Pablo y César abre esta etapa con una canción de rock en español trabajada durante 2025 y 2026, producida por ellos mismos y marcada por una conexión familiar que se nota tanto en el estudio como en el directo.
La historia de Interferencias tiene un punto poco habitual: no se trata de músicos reunidos por casting, redes o casualidad de local de ensayo. Son cuatro hermanos construyendo una banda desde hace más de ocho años, con todo lo bueno y lo complicado que eso puede traer. Ahí hay confianza, discusiones, memoria compartida y una forma de entenderse que no se aprende en dos ensayos.

Al frente está Óscar, voz principal del proyecto. A su lado, Luis en la guitarra y segundas voces, Pablo en la armónica, guitarra y segundas voces, y César en el bajo. Esa formación sostiene una propuesta que mira al rock sin intentar disfrazarlo de otra cosa. Guitarras, pulso de banda y una manera directa de contar las cosas.
A Golpes abre una nueva etapa para Interferencias
A Golpes llega como primer sencillo del próximo álbum de Interferencias, y su título ya marca una intención clara. No suena a frase decorativa ni a eslogan vacío. Habla de resistencia, de avanzar incluso cuando las cosas no salen limpias, y de ese aprendizaje que muchas veces llega tarde, mal y con alguna marca encima.

La canción fue grabada a lo largo de buena parte de 2025 y 2026, con producción íntegra de la propia banda. Ese dato importa porque habla de control creativo, pero también de una forma de trabajo más cercana y menos dependiente de fórmulas externas. Interferencias presentan su primer single A Golpes como una pieza hecha desde dentro, sin esconder sus costuras.
En lo musical, el tema se mueve dentro del rock en español, pero abre espacio a influencias irlandesas. Esa mezcla aporta otro color al sonido de la banda sin romper su base principal. Hay una idea de choque entre pasado y presente, entre raíz rockera y búsqueda de algo propio, que puede conectar con oyentes que todavía esperan canciones con cuerpo, no solo contenido para pasar rápido en una lista.
El videoclip de A Golpes también forma parte de esta primera presentación pública del sencillo. Para una banda que ha construido buena parte de su identidad desde el directo, ponerle imagen al tema ayuda a fijar esta nueva etapa y a mostrar la energía del grupo más allá del audio.
Interferencias no llegan con una propuesta calculada para agradar a todo el mundo. Su punto está en otro lugar: cuatro hermanos defendiendo una idea de banda, con años de trabajo encima y una relación real detrás de cada canción. Eso puede sonar simple, pero en tiempos de proyectos armados para durar tres campañas, también tiene peso.
A Golpes funciona como carta de presentación y como aviso: el nuevo disco viene desde una banda que todavía cree en el rock como lenguaje cercano, físico y compartido. Sin pose excesiva. Sin vender épica donde basta con una buena canción y una historia que contar.



