muraga se estrena con KO, su primer single después de varios años de experimentación y estudio. El proyecto, nacido en 2021 y desarrollado con mayor decisión desde 2023, presenta una canción construida con guitarras ruidosas, baterías crudas y una voz impaciente, grabada entre Málaga y Madrid con recursos básicos y una producción marcada por la búsqueda de un sonido propio.
Aunque las primeras ideas de muraga comenzaron a tomar forma en 2021, el proyecto no empezó a desarrollarse realmente hasta 2023. Desde entonces y hasta mediados de 2026, el trabajo estuvo centrado en experimentar con el sonido de las guitarras, profundizar en las bases ambientales, probar diferentes aproximaciones a las baterías y terminar de definir el carácter de las voces.
Ese proceso terminó dando forma a KO y también al resto de canciones que muraga tiene previsto publicar próximamente.
Una grabación entre Málaga y Madrid
Tanto KO como las siguientes canciones fueron registradas con medios básicos y, literalmente, aprovechando las horas en las que menos se pudiera molestar a los vecinos.
Las voces, guitarras, bajos y percusiones se grabaron en una buhardilla de Málaga, mientras que las baterías fueron registradas en una habitación en Madrid. Esa forma de trabajar también ayuda a entender la textura cruda que atraviesa este primer lanzamiento.

KO relata la desesperación provocada por el deseo de un posible reencuentro. La canción comienza entre distorsiones que poco a poco se van desvaneciendo hasta dejar espacio a unas guitarras más tímidas. Después aparece la batería, que termina envolviendo al resto de los instrumentos.
El shoegaze como uno de sus puntos de partida
En el sonido de muraga aparecen referencias claras a distintas ramas del rock alternativo y el shoegaze.
Las múltiples capas de guitarra recuerdan al trabajo de My Bloody Valentine, mientras que las baterías aisladas encuentran un punto de referencia en We Can’t Be Lovers de Dharmacide. En las voces, mucho más tensas y desesperadas, también aparece la influencia de los italianos Verdena y de una canción como Valvonauta.
Estas referencias ayudan a situar el territorio musical de KO, aunque el proyecto lleva varios años trabajando precisamente en cómo unir esas influencias dentro de un lenguaje propio.
El lanzamiento de muraga KO también llega acompañado de un videoclip que trabaja con diferentes texturas visuales. A lo largo de las imágenes, la silueta del cantante se distorsiona y modifica, siguiendo parte del carácter sonoro de la canción.
La historia presentada en este primer single forma parte de un contexto narrativo y musical que continuará con los próximos lanzamientos previstos para finales de 2026. Estas canciones terminarán formando parte del primer álbum de muraga.
Las mezclas y el mastering de KO estuvieron a cargo de Felipe Vein, mientras que la sesión fotográfica fue realizada por Natalia Bandera.



