Luego de más de una década de caminos partidos por destinos diversos, este 2026 llega un nuevo disco de Americania que demuestra que la amistad y la música son la mezcla perfecta para vencer los estragos del tiempo.
Saludos De Americania vio su génesis esta semana; el nuevo hijo de Armando Áñez, Álvaro Casas e Ítalo Pizzolante llega con un sonido maduro, fresco e inclusive atrevido en varios momentos de un viaje sonoro muy interesante, que no incita a la nostalgia; más bien, nos envuelve en experiencias y acerca al presente.
Estados Unidos, España y México eran las burbujas del día a día de cada uno de los integrantes de Americania, quienes deciden hace un par de años atrás (2024), con un reencuentro en Orlando (Florida), darse la oportunidad de “hacer música” para seguir el camino que se inició en el 2011 con Sigo, y dos años después (2013), con lo que considero personalmente un disco de culto, La Fiesta Del Rey Drama.

Saludos de Americania – sonido de reconciliación e identidad
12 canciones bien vistas como el cúmulo de experiencias de sus integrantes, con ópticas muy conceptualizadas desde sus lugares escogidos en su momento para vivir y que, a lo largo de sus 42 minutos, me han generado recuerdos de esas voces y melodías con las que me movía en Venezuela años atrás.
Saludos De Americania, a mi parecer, se aleja significativamente de sus trabajos anteriores, donde el indie y el pop eran fundamentales, y ahora siento que la aventura va más allá de ello, con elementos noveles en su sonido, tales como flautas, sintetizadores, entre otros.
El tema que abre este regreso se llama Antonio Adolfo; es un boom frontal que nos da una bofetada de un sonido diferente, porque tiene texturas de bossa nova y que, evidentemente, luego de indagar un poco, me dio la razón al entender que el nombre del tema cita a un gran pianista brasileño.
Seguimos con Filosofías: pop vintage, divertida, sonido muy bien producido, con una letra bien reflexiva, que de seguro nace de la cantidad de cuestionamientos que se deben haber hecho a lo largo de estos años… “Me lo estoy empezando a creer”, “ya me estoy aprendiendo a querer”; es una gran canción.
Amantes De Malecón, ¡vaya tema que me costó digerir!, tiene marcado un bajo muy de reggae, pero… ¡No es reggae!; al final, es a mi parecer un temazo luego de varias escuchas; tiene una flauta que le da una textura hermosa. Es el tema diferente del disco; puede ser visto como un lado B inclusive, pero está genial.
Calendario, de largo mi canción favorita, temazo, fue la carta de presentación de esta nueva etapa de la banda; evidentemente, un tema que habla sobre este tiempo transcurrido y el final feliz con el encuentro.

Americania – un regreso que consolida en nacimiento de pop adulto
Leyendo, me consigo que este disco es producido por la banda junto a Augusto Bracho, a quien conocemos por Cunaguaro Soul, Bacalao Men, entre otros; y, en adición, en mezcla y coproducción, Héctor Castillo.
Vale destacar que en esos momentos de brainstorming aparece la figura de Luis Otamendi, quien se convierte en pieza importante en la consolidación del sonido que ofrece Saludos De Americania.
Pero avanzamos en la escucha del disco y nos conseguimos con el tema Otro Planeta; y, a pesar de que dije al inicio de esta reseña que este disco no busca sembrar la nostalgia, no puedo dejar de pensar que este tema me llevó a un viaje 13 años atrás, donde fácilmente esta canción pudiese ser parte de La Fiesta Del Rey Drama; de mis temas favoritos definitivamente, me da paz, mucha paz.
Neti Neti es una bella canción, orgánica, acústica, con toques de folk; una canción que pudiese ser una pausa reflexiva del disco, tanto así que me atrevo a decir que está estratégicamente colocada a la mitad del disco para dar esa pausa que menciono. Minimalismo total.
Ojos Nuevos, tema que se dejó escuchar a finales del año pasado, otro golpe de experimento que evidentemente es el conector de lo hecho hace 13 años atrás con el sonido del presente.
Aunque No Me Necesites es la balada de este disco, directa, letra impoluta en la entrega al amor; es un tema corta vena en la era moderna: “Quiero verte tanto que no quiero verte más…”. Armando, Álvaro e Ítalo dejan el punto máximo de emoción en esta canción. ¡Brutal esta canción!

Saludos de Americania: un sonido nuevo, pero que no deja de ser familiar
Lo que de verdad me gusta de este disco, y resulta irónico, es que requiere más de una escucha para que lo puedas valorar como lo que realmente es: un tremendo trabajo discográfico.
El disco es un alivio total, que explaya lo necesario que era para sus integrantes hacerlo realidad.
Forma En La Oscuridad, otra canción que a mi parecer me emociona, pero en otros contextos; el tema es brutal, los sintetizadores son protagonistas, el tema es superdenso y musicalmente de lo mejor del disco; la puedo escuchar instrumentalmente y no me estorbaría para nada; si le quiero dar otro calificativo a la canción, pues sería: ¡arrechísima!
Lo Que Más Quiero pudiese ser el tema más rock dentro de un disco netamente pop, con un coro contagioso y que no deja de ser una canción con muy buenas guitarras y sonidos envolventes.
Viejo Amor es una canción que anticipa el final de este viaje, muy sencilla, acústica y con voces nostálgicas y muy sentidas; un tema pintado para los recuerdos y las nostalgias.
El disco termina con Río En Mi Piel, y seguimos en onda acústica en este cierre, con letra metafórica y matices folks, un gran cierre.

Americania por la puerta grande con un gran regreso
Saludos De Americania es un disco definitivamente muy sincero y honesto, que gracias al reencuentro genera un update en la identidad de Armando, Italo y Álvaro; el disco suena muy potente, pero siempre desde el rincón de la intimidad.
El atrevimiento de experimentar en otros sonidos se lleva un visto bueno de mi parte; me atrae mucho que el disco, a pesar de que me hace destacar temas, no me deja a ciencia cierta que sean sencillos. Creo que la experiencia satisfactoria va en la escucha de sus 42 minutos.
Para finalizar, quiero darle 3 calificativos al disco:
Persistencia, paciencia y amistad.
Gracias, Americania, por alimentar de nuevo mi alma con música; ya no hace falta extrañarlos, y espero que no tengan que pasar 13 años más.
8.5/10




