Luego de una campaña de intrigas, juegos, adelantos de sencillos y persuasiones que lograron la atención de masas, llega el tercer disco de los nacidos en Cartagena-Murcia, que viene con el corazón blindado a base de muy buen rock.
Manufacturas del Club de la Gente Sola viene a tomar el relevo de un discazo como lo es Cowboys de la A3, presentado hace 3 años, donde Antonio, Dani, Jota y Pepe desarrollaron un disco dinámico que narraba, en aires metafóricos, un viaje por carretera; ahora, con casi una década de formados, nos regalan un trabajo muy conceptual que se desarrolla en una fábrica imaginaria repleta de soledad, desamor y buscando la fórmula para no sufrir.
Su último disco, Manufacturas del Club de la Gente Sola, es un trabajo duro en tristeza, oscuro en el sentimiento y muy profundo en el mensaje que persiguen, donde Arde Bogotá deja claro que no tiene nada que demostrar a estas alturas; más bien, darse el gusto de mantener esa personalidad que los conceptualiza, a pesar de lo opuesto que resulta con respecto a su trabajo anterior.
Arde Bogotá da un salto al vacío creativo con un disco más maduro
Este tercer disco fue grabado entre Cartagena y Los Ángeles, apoyados nada más y nada menos que en el ganador de múltiples Grammys y productor norteamericano Joe Chiccarelli, que ha trabajado en álbumes de The White Stripes, The Strokes, Alanis Morissette, The Killers, Cage The Elephant, entre otros.
Vamos a hacer el análisis de las 11 canciones que nos envuelven por 40 minutos.
Instrucciones es el tema escogido para dar inicio; tema que fue el primer adelanto y sencillo promocional. Es la canción más dura del disco, con guitarras vibrantes y muy directa, tema característico de la banda y que de seguro armará el pogo en sus shows en vivo.
El Tesoro se convierte para mí en una agradable sorpresa, porque es opuesta al tema anterior; es verdad, se sigue respirando Arde Bogotá, pero con unos brochazos de flamenco que la hacen muy especial; es una gran canción.
Judas me mantiene con la sorpresa; es un tema muy pegadizo y que nos mantiene en aires españoles porque nos da una base de pasodobles que se fusiona a la perfección con rock.
Antifiesta fue presentada justamente un día antes de la salida del disco como 3.er adelanto, luego de Instrucciones y Bigger Splash; es un tema increíble que va creciendo de manera progresiva musicalmente, en paralelo a una letra que emana dolor y finaliza con una fiesta.
El nuevo álbum de Arde Bogotá Manufacturas del Club de la Gente Sola – un manual para el corazón
Lo nuevo de Arde Bogotá está hecho para funcionar a modo de manual de industria, ya que es un paso a paso dividido en sus 11 canciones que te llevan a la construcción de ese escudo que evita el sufrimiento y el dolor que puede generar la falta de amor.
La canción Olivos es fácilmente una de las mejores canciones de largo de este disco; es una canción muy reflexiva, con frases que me marcan desde un principio como: “A veces me imagino muerto, y me ayuda a relajarme”; la canción definitivamente te lleva a la resignación para asimilar una pérdida.
Señor Herrero particularmente me parece una canción muy noventera, con un bajo muy marcado y en constante pulso con la batería. El tema es poderoso y puede parecer una balada, pero, repito, es poderoso.
Hervidero: estoy completamente seguro de que esta canción fue un reto para el sonido de la banda; de por sí, por alguna razón, fue conceptualizada para la presentación de los primeros conciertos que se realizarán. Es una canción muy cruda y con distorsión que dispara algún aire de QOSA.
Bigger Splash, me disculpan lo fanático que puedo resultar de este tema; ¡es lo mejor de todo el disco! Y para su servidor está en el top 5 de las mejores canciones de la banda.
La canción, irónicamente, es muy diferente a lo que es la esencia de la banda, y creo que es lo que la hace especial; es una gran evolución.

Arde Bogotá: la construcción de un búnker para los corazones rotos.
Citando a su vocalista, Antonio García, él explica que el nombre del disco nace:
“De observar una contradicción moderna: vivimos en una sociedad donde estamos más conectados tecnológicamente que nunca y, sin embargo, la sensación de aislamiento, separación y vacío no deja de crecer en las personas”.
El disco tiene un cierre de tres temas increíbles.
El Club de la Gente Sola es el homónimo del disco y fue el segundo adelanto presentado hace meses; esta canción puede resultar fácilmente un himno, a pesar de lo melancólica que es; además, se aleja del sonido característico de guitarras al que nos tienen acostumbrados.
Asidero es un rock robusto, puramente emocional, que cierra ese momento de intensidad que se inicia con Bigger Splash; el tema es melódico y con capas acústicas muy interesantes; podríamos decir que es La Salvación de este disco; es un tema que de seguro será un fijo en los setlists en vivo.
El cierre del disco llega con una canción que simplemente la describo como brutal. Sacude es ir más allá de los límites de la banda, dándole un cierre emotivo a esta construcción de ese caparazón para el corazón, a ritmo de coros tipo góspel.

Manufacturas del Club de la Gente Sola – asegurando el futuro del rock en español.
Particularmente, creo que su reciente material MCGS marcará un antes y un después; es un paso de gigante que el rock español estaba esperando. El atrevimiento de nuevos sonidos sin perder la esencia de banda es un plus importante.
La grabación es impecable y se ve la mano y experiencia del productor en todo su esplendor, con arreglos que nos hacen sucumbir al encanto del trabajo realizado.
¿Que si es el mejor disco de esta banda española?
Pues yo lo dejo a criterio de cada uno y, como lo comenté al inicio, su predecesor es un trabajo increíble, pero este disco a mí me identifica más.
Solo resta meterse en alguno de los hervideros (del cual no tengo entrada) para ver cómo suena en vivo, que de seguro no va a decepcionar.
Enhorabuena, Arde Bogotá… Gran regreso.
Puntuación: 9/10



