Evanescence publica Sanctuary en 2026 y vuelve al centro del rock alternativo con su disco más sólido en más de dos décadas. La banda liderada por Amy Lee presentará el álbum en España el 1 de octubre en el Olimpic Arena de Badalona y el 2 de octubre en el Palacio Vistalegre de Madrid, con Poppy y Nova Twins como invitadas.
Han pasado 23 años desde que Fallen convirtió a Evanescence en un fenómeno inesperado del rock del siglo XXI. Desde entonces, la banda ha convivido con cambios de formación, pausas largas y una sombra difícil de esquivar: la de canciones como Bring Me To Life, Going Under o My Immortal.
Con Sanctuary, el grupo no intenta repetir aquella fórmula. La actualiza. El disco reúne los elementos más reconocibles de su identidad —la voz de Amy Lee, la tensión emocional, los coros grandes y el drama contenido—, pero los lleva hacia un sonido más pesado, industrial y conectado con el metal alternativo actual.
Un disco más pesado, directo y actual
La mayor sorpresa de Sanctuary está en su contundencia. Las guitarras tienen más peso, los sintetizadores entran con más fuerza y la producción busca una densidad que la banda había rozado antes, pero nunca con tanta decisión.

Hay momentos que pueden recordar a la teatralidad de In This Moment o a los estribillos enormes de Amaranthe, aunque Evanescence no suena como una banda siguiendo tendencias. Suena como un grupo que entendió el presente sin perder su propio pulso.
About Us resume bien esa nueva etapa. Tiene guitarras duras, una producción amplia y una carga emocional que conecta con el Evanescence clásico, pero sin quedarse mirando al pasado. Calm Down, por su parte, juega con cambios de dinámica, elementos electrónicos y una agresividad que amplía el mapa sonoro del grupo.
La canción titular, Sanctuary, funciona como el centro del álbum. Crece con paciencia, construye tensión y explota en un estribillo pensado para grandes escenarios. No sería raro verla abriendo los conciertos de esta gira.
Sanctuary y el refugio frente al ruido
El título no parece casual. Sanctuary habla de refugio, resistencia y cansancio emocional en una época marcada por polarización, conflictos, incertidumbre económica y discursos cada vez más extremos.
No es un disco político de forma directa, pero sí captura ese clima de agotamiento colectivo. Evanescence convierte esa sensación en canciones que hablan de mantenerse en pie, incluso cuando el mundo alrededor parece empeñado en complicarlo todo.
El punto de gravedad sigue siendo Amy Lee. A los 44 años, su voz conserva fuerza, pero ahora pesa más por experiencia que por impacto inmediato. No necesita demostrar nada. Eso le da al álbum una madurez que se nota en los momentos más intensos y también en los más contenidos.
Sanctuary puede ser el mejor disco de Evanescence desde Fallen. El tiempo dirá dónde queda dentro de su discografía, pero hoy suena como una obra importante para entender quiénes son en 2026.
En España, la prueba llegará este otoño. Si About Us, Calm Down y Sanctuary funcionan en vivo como prometen en estudio, los conciertos de Badalona y Madrid pueden confirmar que Evanescence vive uno de sus mejores momentos creativos.



