Hay algo muy claro desde el primer momento que escuchas Ten Que Haber Un Sitio Para Nós, álbum de Portosanto: aquí hay una banda que sabe de dónde viene y tiene muy claro el camino que quiere recorrer.

Editado por Ernie Records, este debut reúne diez canciones que se sienten cercanas, pensadas y vividas. Detrás están Anaís, Andrés, Nuno, Simón y Xoel, quienes años atrás formaron Oh! Ayatollah, pero ahora construyen algo distinto. Más directo. Más emocional. Más propio.
Un sonido que crece desde la raíz
En Ten Que Haber Un Sitio Para Nós todo avanza con naturalidad, las guitarras brillan sin saturar, los ritmos acompañan con firmeza y las melodías aparecen poco a poco, como si se fueran acomodando en su lugar. Los adelantos, Ten Que Haber Un Sitio Para Nós y Vinte De Agosto, ya marcaban el camino. Hay memoria, hay escenas pequeñas que se quedan flotando, hay una búsqueda constante de ese espacio donde encajar.
Se perciben guiños a The Homens o Blur, pero el foco está en construir identidad, no responde a fórmulas prestadas. También hay una manera propia de contar y sonar.
El álbum fue grabado en Casa Talisio bajo la producción de Jacobo Naya, apostando por un sonido claro, sin exceso de capas. Las canciones respiran. Se sienten cercanas. Como si la banda estuviera tocando para ti, sin intermediarios.
Canciones que acompañan y siguen resonando
A nivel lírico, el disco se mueve en ese punto donde crecer empieza a doler un poco más de lo esperado. Donde las certezas se vuelven difusas y lo importante ya no es tener respuestas, sino compartir las preguntas. Portosanto habla de recuerdos que regresan sin aviso. De momentos que parecían pequeños y ahora pesan distinto. De esa necesidad constante de encontrar un lugar, aunque no esté del todo definido.
Hay también un eco generacional. Una banda que comenzó en otra etapa de la escena gallega y que hoy se posiciona desde un lugar propio, sin seguir corrientes.
El recorrido del disco ya empieza a sentirse en directo, con una gira para este 2026, con fechas confirmadas en Pontevedra, Ourense, Vigo y A Coruña, con algunas entradas agotadas incluso antes de arrancar. La conexión fluye de forma natural y su público los espera con muchas ansias.
Ten Que Haber Un Sitio Para Nós no busca respuestas cerradas, se queda cerca, te acompaña y te deja una sensación que tarda en irse: la de seguir buscando, pero esta vez sin miedo.




