«Nada en este mundo es perfecto, pero todo parece estar Perfecth«, citó Josh Homme para darle cabida al chiste interno de la banda para bautizar el 9.º disco de la carrera de esta banda nacida en California y con la que celebran sus 30 años.
Perfecth, el olvido a la distorsión para abrazar la vulnerabilidad con la banda.
La madurez y el enfoque de sonido de Perfecth se define en un mundo acústico, minimalista, valiosamente lo-fi e, inclusive, me atrevo a matizarlo con toques de teatro musical. El espíritu stoner, con esos riffs que parecían un camión sin frenos por una bajada, llevándose todo a su paso, ha desaparecido por completo.

Los Queens of the Stone Age están en otra onda, muy alejada del rock alternativo, con los destellos funk/dance y arreglos épicos que vivimos en los últimos 3 discos de la banda, donde realmente destaco …Like Clockwork (2013).
Este nuevo trabajo va más en un concepto íntimo y, por supuesto, haciéndole un neologismo al nombre para burlarse y romper la supuesta e inexistente «perfección«. Es realmente un disco donde el calificativo de crudo le va como anillo al dedo. A diferencia del sonido pulcro de sus álbumes anteriores, este disco es una apuesta por lo orgánico y la imperfección de manera deliberada.
Examen a cada canción que compone Perfecth, lo nuevo de QOTSA
Antes de entrar en las nueve escalas de este viaje, que dura poco más de media hora, 36 minutos para ser más exactos, comento que la producción estuvo en manos de su líder, Josh Homme, y el bajista Michael Shuman.
Entre Los Ángeles y Nueva Orleans se dieron los espacios y los momentos para conseguir romper con esa barrera de guitarras tradicionales y poder darles protagonismo a todo lo que se asemejaba a crudeza. Aquí, este par no buscaba revoluciones; más bien, se sumergía en el mundo acústico, con arreglos muy simples que facilitaron la presencia de la voz mucho más sentida y natural.
Empezamos este viaje con It’s Only Love, siendo de inicio una gran sorpresa, basado en arreglos de cuerdas y un contexto muy lo-fi acústico. La canción marca desde ya la carta de presentación del disco y nos encamina hacia lo melancólico y emocional.
Insignificant Other es una pedazo de canción que pudimos escuchar desde agosto pasado, siendo el primer adelanto de Perfecth. Yo lo considero el alma del disco. Es un tema emocionalmente muy fuerte que te lleva por los conceptos de una pérdida, un divorcio devastador. El final de la canción me regala unas guitarras increíbles y una voz extremadamente sentida de parte de Homme. ¡Qué gran rola!
La trilogía inicial cierra con Where The Goth Girls At?. Es de lo más dark que tiene el disco: crudeza al rojo vivo. Es adorablemente agresiva en slow motion, muy rítmica y con guitarras muy contundentes; una voz final ruda y termina muy arriba el tema.
El noveno disco de QOTSA – Perfecth, suena irónicamente a lo bello que puede resultar una ruptura
Definitivamente, Queens of the Stone Age decidió levantar el pie del acelerador y explorar esos territorios desconocidos y vulnerables para ellos. Con madurez justa y válida, logran, a través de este disco, abrazar a sus propias imperfecciones con mucha honestidad.
El disco continúa con Mono, que me parece probablemente la canción más experimental, romántica y hasta cursi que Josh Homme hiciera en sus más de 3 décadas de música, siendo una canción con ciertos brochazos psicodélicos que hace que me guste mucho particularmente, pero que rompe un poco con lo que venía siendo este viaje imperfecto, pero agradable.
Nada que no se pueda solucionar de inmediato con From The Cliff, de mis temas favoritos. ¡Temazo! Es acústicamente maravillosa, es de lo más minimalista que tiene el disco. La guinda del tema es la voz. Es una canción muy sentida, hermosa; le doy un valor añadido al grupo de las que más me gustan.
El disco tiene momentos movidos y Sunday es un perfecto ejemplo de ello. Es una cover homenaje al gran Iggy Pop, del tema presentado en el proyecto Post Pop Depression del año 2016.
Cicatrices hechas música reflejan la madurez de Queens of the Stone Age
Muchos portales y medios de prensa coincidieron en preguntarles a los integrantes de la banda si el atrevimiento a este concepto acústico ponía en riesgo la etiqueta de rockeros, a lo que Homme fue muy tajante, diciendo que les puede importar muy poco lo que piensen los demás al respecto. Dice que, hoy en día, lo genuino, lo real, es llevar la contraria, que el mismo fanático de la banda se sorprenda y no los encasille en el mismo sonido que vienen haciendo por más de un cuarto de siglo.
Regresando a la parte final del disco, tenemos Easy Street, una gran bofetada para el fan de la era stoner. Para mí, una grata sorpresa por lo fresco del sonido. Viene con la participación de Nikki Lane, que le da esas pinceladas country y aporta una voz cálida y muy terrenal.
Seguimos con este temazo, Phantom Limb, que me recordó tanto a Alice in Chains, una balada de grunge Unplugged, donde Homme invoca el espíritu y la eterna sombra de su gran compañero de batallas, el fallecido Mark Lanegan.
El disco finaliza con la canción Run Away From The Mob. Mejor manera es imposible de conseguir para darle un final a esta obra. Es la putamente mejor rola del disco, indiscutiblemente, donde la batería es tocada por Dave Grohl, de una grabación recuperada en el 2013. El espíritu de la superbanda “Them Crooked Vultures” a flor de piel en este tema.
El inesperado renacer QOTSA con Perfecth
Perfecth divide opiniones. Primero, es muy fuerte la valentía artística de Josh Homme y compañía al atreverse a hacer un álbum donde predomina lo acústico y minimalista en plena madurez de su carrera, pero, a su vez, la falta de mordida a la que están acostumbrados sus fans radicales pasa factura.

Y, en segunda opinión, lo honesto, sincero y personal en las letras de parte de Homme, que reflejan estos últimos años de problemas de salud y personales. Por otra parte, puntos a favor con las colaboraciones que aparecen en el disco para darle mucha más fuerza.
El disco no es fácil de educar auditivamente para el que ha escuchado anteriormente de manera frecuente a la banda en sus tres etapas sonoras. La parte media del disco sorprende y merece varias escuchas antes de su aprobación.
Yo, particularmente, le doy el voto de confianza y me permite pensar que la banda en vivo se puede dar el lujo de jugar con un setlist bien variado emocionalmente.
Escúchenlo y déjenme saber qué les pareció.
Yo le doy un sólido 8/10.



