Dave Grohl como invitado especial de Sepultura fue una de esas sorpresas que nadie vio venir. El líder de Foo Fighters y exbaterista de Nirvana apareció durante el concierto de la banda brasileña en el teatro Wiltern de Los Ángeles, Estados Unidos, para sumarse a la interpretación de Kaiowas, una de las piezas más reconocibles de su etapa noventera.
El cruce tiene sentido, aunque en papel parezca raro. Sepultura está atravesando su gira despedida, luego de anunciar que el 7 de noviembre dará el último concierto de su carrera. En ese contexto, cada show carga con un peso distinto: no se trata solo de repasar canciones, también de cerrar una historia que marcó al metal latinoamericano y lo puso en conversación con la escena mundial.

La aparición de Dave Grohl ocurrió justo cuando empezaron los primeros acordes de Kaiowas. En los videos que circularon en redes sociales se ve al músico entrando al escenario con calma, acercándose a un tom que lo esperaba, tomando los palillos y sumándose a la percusión junto al resto de la banda.
La elección del tema tampoco fue menor. Kaiowas forma parte de ese lado tribal y acústico que ayudó a definir una etapa clave en el sonido de Sepultura, especialmente en los años previos y cercanos a Roots, disco que terminó de llevar esa identidad a otro nivel.
Dave Grohl invitado especial de Sepultura y una admiración que viene de lejos
Aunque Foo Fighters, Nirvana y Sepultura parezcan venir de escenas distintas, Dave Grohl dejó claro que la conexión existe desde hace tiempo. El músico californiano elogió abiertamente a la banda brasileña y dijo que Roots es el álbum más poderoso que ha escuchado.
Al recordar el impacto de ese disco, publicado en 1996, Grohl fue bastante directo. Según contó, Roots hizo que todo lo demás sonara pequeño en comparación. Incluso explicó que durante años sirvió como referencia para los discos de estudio que Foo Fighters grabó durante una década.
También recordó que, dentro del estudio, usaban ese álbum como punto de comparación. Escuchaban sus propias grabaciones y luego volvían a Roots para medir distancia. La conclusión, según él, era clara: no había forma de acercarse a ese nivel de fuerza, pero les ayudaba a tener perspectiva.
El dato más curioso llegó cuando reveló que Nirvana intentó tocar junto a Sepultura en su momento, aunque ese encuentro nunca se concretó. Por eso, esta participación en Los Ángeles funciona casi como una deuda pagada tarde, pero bien pagada.
Para Sepultura, ver a Dave Grohl sumarse a Kaiowas en plena despedida tiene un valor simbólico fuerte. Es el reconocimiento de un músico central del rock alternativo a una banda que abrió camino desde Brasil sin pedir permiso y sin suavizar su identidad.



