InicioReseñasElena Rose ofició una ceremonia de espiritualidad sonora en Madrid

Elena Rose ofició una ceremonia de espiritualidad sonora en Madrid

Comparte con tus amigos

Elena Rose supo transformar el dolor en esperanza, la esperanza en ilusión, la ilusión en arte, el arte en emoción, la emoción en amor, el amor en espiritualidad y la espiritualidad en un abrazo multitudinario a través de sus canciones en Madrid. Eso consiguió a lo largo de una actuación estelar, donde los sentimientos estuvieron a flor de piel a cada instante.

Elena Rose Madrid
Fotos: Óscar Ribas Torres @oscarribast

Es de público conocimiento cómo un desastre natural ha ocasionado tantas víctimas en Venezuela en las últimas semanas. Con el dolor en el centro del alma, ya en los alrededores de la emblemática sala La Riviera, en la capital española, se percibía que el concierto no era un show más en la incipiente carrera de la artista norteamericana de origen venezolano, que desde hace un lustro viene marcando el pulso de la música en todo el orbe.

Elena Rose, la espiritualidad transformada en canción

Cientos de banderas de distintos países, con protagonismo evidente del país caribeño, ondeaban entre la multitud, mientras cientos de seguidores lucían alitas de ángel en clara referencia a Bendito Verano, el álbum debut de Elena Rose. Camisetas con el rostro de la artista, carteles repletos de mensajes de cariño y un ambiente cargado de emoción anticipaban una noche muy especial. La marea de seguidores ingresaba al recinto y, a continuación, lograrían ser un solo latido.

Elena Rose Madrid
Fotos: Óscar Ribas Torres @oscarribast

Tras una introducción envolvente y de carácter evocador, la figura de Elena Rose apareció sobre el escenario vestida con un elegante atuendo color perla. El rugido del auditorio acompañó su llegada mientras, junto a su banda, enlazaba la apertura con Mantra y, acto seguido, Alma.

Llegan las primeras y emotivas palabras de la artista, que sabiamente dejó su piel de estrella mundialmente reconocida para mostrar ese lado tan humano y espiritual que posee, y hablar desde lo más íntimo de su ser. La venida a este mundo como Andrea Elena Mangiamarchi, ante un recinto que ya era un mar de lágrimas, sostuvo humildemente que era una mensajera. Después de lo visto por un servidor, puedo afirmar que su música no solo curó heridas, sino que fue un bálsamo para un público con el recuerdo de su tierra, de su hogar y de sus familiares muy presente.

Una ceremonia construida desde la emoción

Acompañada por unos músicos perfectamente sincronizados, Elena Rose fue levantando un universo sonoro donde cada interpretación parecía desplegar nuevas alas. Su voz recorrió con naturalidad piezas como Me Lo Merezco, Un Beso Menos y Te Pensé, manteniendo una intensidad emocional constante que encontraba eco en cada rincón de la galaxia. Muchas lágrimas entre el público formado por personas que llevaban consigo el recuerdo de sus raíces. A lo largo de la noche, las canciones terminaron convirtiéndose en un auténtico refugio.

La producción visual acompañó el desarrollo del espectáculo con imágenes cuidadosamente diseñadas para reforzar el significado de cada pieza. Luces, pantallas y una realización elegante potenciaban la atmósfera, mientras el público respondía con una entrega permanente, cantando cada estrofa y sosteniendo en alto carteles que la artista iba descubriendo desde el escenario.

Elena Rose Madrid
Fotos: Óscar Ribas Torres @oscarribast

El respetable en permanente ebullición era protagonista de una noche que proseguía siendo como un río que buscaba el mar hasta desembocar en el océano de la esperanza. El dolor que se reflejaba en las miradas que contemplaban, con el corazón entre las manos, cómo las almas flotaban en el recinto y se dejaban impregnar por ese aroma de amor que desprende Elena Rose mediante cada intervención verbal y cada abrazo colectivo.

Entre abrazos, cumpleaños, gestos inolvidables y pedidas de mano

Uno de los momentos más cercanos llegó durante Carteras Chinas. Elena Rose descendió del escenario para adentrarse entre la multitud con absoluta naturalidad, se sumerge entre la marea de seguidores y tiene el enorme gesto de cantar el feliz cumpleaños a un fan. Hasta donde le llega la mirada, va leyendo algunos de los infinitos carteles con mensajes y dedica abrazos y palabras cariñosas conforme avanza cantando hasta su regreso al escenario. Una de las imágenes más memorables de la noche.

Elena Rose Madrid
Fotos: Óscar Ribas Torres @oscarribast

La emoción seguía creciendo con Happy, interpretada con una intensidad especialmente liberadora. Después llegó La Semana, convertida en una delicada caricia colectiva, antes de desembocar en Quién Contra Mí, recibida entre una ovación que parecía no tener final.

Poco antes había preguntado quién era la pareja más enamorada del recinto. Tras elegir a una entre decenas de candidatas, llegó otro de los grandes momentos del concierto durante Luna De Miel, tema que en su versión de estudio cuenta con la colaboración de Rawayana. En plena interpretación tuvo lugar una pedida de matrimonio que emocionó a toda la sala. Tras el esperado sí, la pareja se abrazó junto a su pequeña hija y a Elena Rose, mientras miles de personas celebraban la escena con una larga ovación.

Un mensaje que trascendió la música

Con la recta final ya en el horizonte de un show emotivo por demás, Elena Rose volvió a dirigirse al público para agradecer el cariño recibido en España, recordando que fue el primer país donde consiguió un sold out en su carrera. También quiso interesarse por el resultado del encuentro que disputaba la selección española frente a Portugal por el Mundial de Fútbol, arrancando sonrisas entre los asistentes. En ese momento era empate a cero, le informaron.

La compositora, que posee un gran aura de espiritualidad, aprovechó el altavoz que le brindaba el escenario para compartir un código mediante el cual los asistentes podían realizar donaciones destinadas a ayudar a las víctimas del desastre natural ocurrido en Venezuela. Artistas como Metallica, entre otros, ya han aportado su granito de arena a la causa humanitaria.

Elena Rose Madrid
Fotos: Óscar Ribas Torres @oscarribast

Elena Rose celebraba una ceremonia que debería haber sido eterna, con seguidores llegados desde distintas partes de la península ibérica, de Europa y con múltiples nacionalidades, con una amplia variedad de edades y quienes se emocionaban por igual acorde a acorde, estrofa a estrofa. La conexión fue más allá de lo humanamente posible o descriptible.

Un final para recordar

Caracas En El 2000 aterrizaba en el auditorio bajo una lluvia de confetis y el bis traía el himno La De Dios, tal como es una marca registrada en sus directos, pero era una velada especial y, ante los aplausos y vítores infinitos, Elena interpretó TUTUTU para despedirse emocionada y habiendo logrado transformar el recinto en un compendio de sentimientos. El universo estaba conectado y, tras los últimos acordes de la canción, marcó España para llevarse la victoria final y el auditorio explotó de felicidad.

Elena Rose Madrid
Fotos: Óscar Ribas Torres @oscarribast

Un recinto completamente rendido, entre aplausos, lágrimas y sonrisas, consiguió transformar lo humano en inmortal, con miles de personas compartiendo sentimientos, amor, karaoke, recuerdos, bailes y esperanza, con la sensación unánime de que la música sana el alma y que los shows de Elena Rose son un universo donde caben todos. Ante una ovación interminable, la artista se retiraba visiblemente emocionada y agradecida.

Elena Rose, la espiritualidad transformada en canción.

Comenta con tu Facebook!

Autor

  • Elena Rose Madrid

    Redactor, fotógrafo y entrevistador de Arepa Volátil. El riff como capa, la poesía como espada y el rock and roll como sangre bendita. La música, el único escudo.

    Escritor de pluma honesta, siempre atento a las propuestas emergentes, a los artistas que rompen moldes y con devoción suprema a los dioses de la música.

    Rockstar a mi manera.
    Los shows en directo, la sal de la vida.

Recomendaciones Recientes

Cargando recomendaciones...

300x600

Subidas Recientes