Lavanda, banda de rock formada en Málaga en 2024, presenta Fantasmas de Ayer, segundo adelanto de su álbum debut Un Sueño Cercano, previsto para otoño. El single importa porque muestra una cara más indie y emocional del grupo, sin perder esa energía directa que ya venían construyendo en la escena alternativa malagueña.
El grupo está integrado por Raúl García en guitarra, Pepe Martínez en voz y teclados, Pedro Benítez en bajo y Juanan Aguilera en batería. Desde sus primeros pasos, Lavanda ha apostado por un rock de melodías claras, ritmos con empuje y letras que miran hacia el deseo, la fragilidad y la necesidad de sentirse cerca de alguien.

Su camino tomó forma en mayo de 2025 con el EP Peligro de Invasión, donde aparecieron canciones como Modo Avión y No Soy el Mismo. Ese trabajo les abrió puertas en salas y festivales de la provincia, con paradas en Sala The Hall, Marbella Calling y Brisa en tu Barrio. También ganaron el Marbella Crea 2025, un impulso importante para una banda todavía joven.
En abril de 2026 llegó El Festín, primer adelanto de Un Sueño Cercano. Allí mostraron un pulso más frenético, con influencia de la electrónica dance y una estética oscura pensada casi para la pista de baile. Ahora, con Fantasmas de Ayer, el grupo cambia el foco y se acerca a un terreno más íntimo.
Fantasmas de Ayer y el peso de mirar atrás
Fantasmas de Ayer fue grabada y mezclada en Wave Nation Studio, en Ronda, Málaga, por Jose María Tornay, quien ha trabajado con artistas como Xavi Road de Siloé, Sôber y María Villalón. La canción forma parte del primer disco de la banda, Un Sueño Cercano.
El tema se mueve desde la nostalgia hacia una sensación de aceptación. Las guitarras y la voz llevan el peso emocional, mientras los pianos aportan un espacio más recogido. La base rítmica empuja la canción sin romper su clima, y el arreglo crece poco a poco hasta un cierre potente, con teclados, cuerdas y un solo de guitarra que le da carácter al final.
La letra habla de un pasado que sigue metido en la habitación aunque nadie lo haya invitado. Hay heridas que no cierran del todo, recuerdos que incomodan y versiones antiguas de uno mismo que todavía aparecen cuando menos conviene. La canción no busca dramatizarlo todo: propone aceptar que mirar atrás duele, pero también ayuda a entender quién eres ahora.
El videoclip fue producido, grabado y editado por la propia banda en Málaga. Visualmente trabaja con dos planos: las sombras, que representan esos “fantasmas” personales, y escenas cotidianas del grupo caminando, conversando o compartiendo un abrazo. Esa parte más humana equilibra el peso emocional de la canción.
El video se desarrolla en el Acueducto de San Telmo, un lugar emblemático de Málaga. La elección suma contexto local sin convertir el clip en postal turística. Las sombras conviven con la luz y refuerzan una idea sencilla: el pasado no desaparece, se integra. Con Fantasmas de Ayer, Lavanda confirma que su debut no apunta a una sola dirección, y eso juega a su favor.



