El Resurrection Fest Estrella Galicia y el DUX Gaming acaban de presentar una colaboración que mezcla la energía de los escenarios con la competitividad del mando. Esta alianza une a uno de los festivales de música extrema más potentes de Europa con un referente del gaming para celebrar algo que ambos comparten: la comunidad. El proyecto se materializa en una camiseta exclusiva diseñada por Puma que estará disponible desde el 21 de abril de 2026, reafirmando que el entretenimiento actual no entiende de barreras entre disciplinas.

Desde que arrancó en 2006, el Resurrection Fest Estrella Galicia convirtió a Viveiro en un refugio para la cultura alternativa. No es solo ir a ver bandas; es la experiencia colectiva de miles de personas que bajan a Galicia cada año. Esa misma filosofía de pertenencia es la que mueve a DUX Gaming. Fundado en 2018, el club no solo ha ganado títulos en FIFA y NBA 2K, sino que rompió moldes al entrar en el fútbol profesional con el DUX Logroño y unirse a la NBA 2K League con DUX INFINITOS.
Del césped de Viveiro a los controles de la consola
La conexión tiene todo el sentido del mundo. Música y videojuegos se alimentan de la misma pasión y de una forma de ocio que se disfruta mejor en equipo. Además, hay un detalle geográfico que cierra el círculo: el Resu se celebra cada verano sobre un campo de fútbol en Viveiro. Durante una semana, el césped donde se marcan goles se transforma en el epicentro del metal, el hardcore y el punk.

Esta colaboración con Puma no es solo una prenda de ropa, es un guiño a esa transición. La camiseta simboliza ese cruce de caminos donde el deporte, los píxeles y los amplificadores conviven sin complejos. Para DUX Gaming, que ya destaca por su enorme impacto en plataformas como YouTube y TikTok, este paso refuerza su intención de estar presente donde está la cultura joven, más allá de las pantallas.
Los interesados podrán conseguir esta pieza a través de Resurrection Wear. Con este movimiento, ambas marcas demuestran que las fronteras entre lo que escuchamos y a lo que jugamos son cada vez más finas. Al final, se trata de lo mismo: identidad, ruido y ganas de formar parte de algo más grande.







