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Festival Gigante 2026: así fue la última jornada en Guadalajara

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La última jornada del Festival Gigante celebrado el pasado sábado 29 de agosto en Guadalajara, volvió a demostrar que el festival ya forma parte de un paisaje artístico único, con miles de personas seducidas por un cartel atrapante, cargadas de electricidad y un cierre de la decimosegunda edición con Belén AguileraGinebras, Zahara Rave y Kitai, transformado en un ecosistema envolvente donde los cuerpos fueron libres.

La ciudad como primer escenario

Antes de entrar en el recinto, el Festival Gigante volvió a cumplir una de sus señas de identidad: llevar la música al centro de la ciudad. A las 13:00, Lola Vila abrió la programación del Escenario Guadalajara, instalado en la Plaza Mayor. A las 14:00 llegó Kitai con su titánico y trepidante show logrando unos pogos que sacaron a la ciudad de su eje y acto seguido, Popi & Sito desplegaron su magia en las consolas.

Festival Gigante 2026 última jornada
Fotos de José Carlos San Gabriel, Raúl Iniesta y Javier Bragado

A esa hora el festival tenía otra temperatura. Había familias, grupos de amigos, público local y seguidores llegados de fuera. La ciudad era fuego y la música fue el combustible. Una batucada terminó de poner movimiento a la plaza y convirtió el vermú musical en una pequeña celebración colectiva. La ciudad participaba de la experiencia. La programación gratuita de calle funcionaba como puerta de entrada para nuevos públicos y permitía que el festival empezara muchas horas antes de los grandes conciertos. Pero esto recién comenzaba.

Tres escenarios, tres maneras de despedirse

Apenas abrieron las puertas del recinto, las mesas de las zonas gastronómicas se fueron llenando mientras la jornada avanzaba y la música convivía con miles de fans que iban poblando el emplazamiento del Festival Gigante. Guadalajara estaba lista para poner el broche de oro a tres grandes jornadas.

El emplazamiento ofrecía espacios de descanso, stands que ofrecían desde tatoos pasando por pendientes de diseño y bolsos artesanales. Todo pensado para que el respetable viviera la experiencia completa. El ciclo también ofrecía un lugar apartado para los asistentes más pequeños del Gigante y contaba con actividades ideadas para ellos. Una de las grandes características del festival.

Vibra Mahou: del son cubano a la electrónica de madrugada

El primer gran golpe de la tarde llegó con Septeto Santiaguero, formación cubana ganadora de dos Grammy Latinos, quienes llevaron al stage Vibra Mahou el son, los metales y esa capacidad de convertir una explanada de festival en pista de baile. Todavía quedaban horas por delante, pero el público ya estaba preparado y con lo motores encendidos. Los pies parecían llevar toda la vida siguiendo aquel ritmo.

Después, llegó Belén Aguilera, uno de los momentos más esperados de la jornada. La artista puso el centro de su actuación en Anela, con repertorio que en esta etapa de su carrera ha convertido su alma en materia de directo. El ambiente cambió de manera evidente: el baile dio paso a una escucha mucho más concentrada y miles de móviles comenzaron a levantarse .

La imagen del recinto iluminado por las pantallas de los teléfonos acompañó a Belén Aguilera durante buena parte de ese tramo emocional. El público cantó, escuchó y respondió desde una cercanía difícil de conseguir cuando la artista se encuentra frente a miles de personas. El repertorio de Anela ocupa un lugar central y convive con canciones de etapas anteriores como ANTAGONISTACopilotoLUNA x VÉRTIGO o temas de METANOIA. Después de la emoción llegó el cambio radical de temperatura.

Zahara Rave tomó el escenario con la luna como faro electrónico, para llevar el festival hacia la madrugada. Su propuesta está concebida como un espectáculo envolvente, con adrenalina, bailable y como manjar ideal de club techno. El escenario, escenografía y visuales, ayudan en la reconstrucción del repertorio de Zahara desde otro lenguaje a una transformación aún más física. El recinto estaba trasformado en una pista de baile colectiva y Zahara Rave supo elevar el baile a una forma de expresión multitudinaria.

Escenario Gigante: Queralt Lahoz y el gran coro de Ginebras

Queralt Lahoz abrió la secuencia principal del Escenario Gigante y su propuesta volvió a poner en primer plano una voz capaz de desplazarse entre soul, flamenco, hip-hop, sonidos latinos y música urbana. Su abanico artístico llegó a Guadalajara con esa mezcla de tradición y contemporaneidad que atraviesa su repertorio, y el concierto dejó una de las estampas más intensas de la jornada. El público recibió cada cambio de registro con atención. Había algo especialmente poderoso en escuchar una voz tan marcada por la raíz flamenca dentro de un festival donde, durante la misma tarde, convivían el son cubano, el pop electrónico y el techno.

Festival Gigante 2026 última jornada
Fotos de José Carlos San Gabriel, Raúl Iniesta y Javier Bragado

Entraron Ginebras en el mismo stage cuando las agujas marcaban las 23 horas y la banda convirtió el recinto en una verbena pop-rock-punk de dimensiones gigantescas. La energía que caracteriza a sus directos encontró en Guadalajara un público dispuesto a cantar desde el primer minuto. El grupo llegaba además con Donde nada es para tanto, su tercer álbum, publicado en marzo de 2026, un disco que ha ampliado su paleta emocional sin perder la inmediatez que identifica a Ginebras.

Canciones como Mi diarioRechazada vivaCome aquíGigantesCon las chicas en BerlínMundo hostilIntervenciónNovio o novia y Vueltas forman parte del repertorio de esta nueva etapa, junto a clásicos de la banda como La típica canciónDesastre de persona o Ansiedad. El resultado fue una sucesión de canciones reconocibles, con vida propia, estribillos compartidos y saltos sincronizados. Ginebras encontraron esa situación que todo grupo busca en un festival: el momento en que el público deja de ser espectador y se convierte en parte del concierto.

Cuando llegaron los temas más coreados, miles de voces se unieron a las de MagüiSandraRaquel y Juls. El recinto adquirió entonces una dimensión distinta. Cada persona cantaba desde su propia historia, pero durante unos minutos todas esas historias coincidían en las mismas palabras. Fueron dueñas de unos de los grandes momentos de la noche y de esta edición del festival.

Festival Gigante 2026 última jornada
Fotos de José Carlos San Gabriel, Raúl Iniesta y Javier Bragado

El último salto fue con Chimo Bayo quien cerró el Escenario Gigante base de sus himnos y su característico grito de guerra hu-ha. A esas horas el cansancio ya formaba parte de la experiencia, pero todavía quedaban fuerzas para saltar. Los clásicos de Chimo Bayo volvieron a demostrar su capacidad para conectar generaciones y convertir la nostalgia en presente. El concierto funcionó como despedida física del recinto, con los brazos en alto y una pista todavía activa cuando la noche ya había entrado de lleno en la madrugada. Los cuerpos terminaron agotados tras su show.

Mondo Sonoro: la cantera mantiene el pulso

En el stage Mondo Sonoro, el espacio estuvo dedicado en esta edición a los artistas emergentes y la última jornada abría con Late Capital. Después llegaron DelacuevaCasino MontrealMiniñoOslo Ovnis y Superframe, que tenía reservado el cierre con la madrugada ya bien entrada.

Festival Gigante 2026 última jornada
Fotos de José Carlos San Gabriel, Raúl Iniesta y Javier Bragado

El recorrido del escenario funcionó como una especie de fotografía de la nueva escena: propuestas diferentes, lenguajes electrónicos, pop, sintetizadores y sonidos alternativos sucediéndose con natalidad. Fue un acierto de la programación y el público pudo descubrir a los artistas emergentes que serán protagonistas del futuro de la música.

Una despedida con sensación de edición grande

La tercera jornada terminó después de haber recorrido cuatro espacios y varias velocidades musicales. La Plaza Mayor había abierto el día con música gratuita y ambiente de calle; Mondo Sonoro Stage había servido de escaparate para los proyectos emergentes; Vibra Mahou había recorrido desde el son cubano hasta la propuesta techno de Zahara Rave; y el Escenario Gigante había concentrado dos de las estampas más multitudinarias de la jornada con Queralt Lahoz y Ginebras, antes de despedirse con Chimo Bayo. Sobre el papel, eran estilos y públicos distintos. Durante unas horas, todos terminaron formando parte de una familia Gigante.

La duodécima edición del Festival Gigante en Guadalajara cerró así tres jornadas emotivas, con una programación heterogénea, conciertos gratuitos en la calle y convirtió certeramente la ciudad en toda una experiencia disfrutable para varias generaciones. Después de tres días, quedaba esa mezcla de cansancio y satisfacción que aparece cuando un festival consigue que su último concierto parezca demasiado pronto.

Gigante se despidió de Guadalajara dejando la sensación de haber construido una edición para recordar con artistas como Angela González, Ultraligera, Comandante Twin, Repion, La Maravillosa Orquesta del Alcohol, Ona Mafalda,Calequi y las Panteras, Kitai  entre otros y con una ciudad que volvió a hacer suyo el festival. Nos vemos en 2027.

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Autor

  • Festival Gigante 2026 última jornada

    Redactor, fotógrafo y entrevistador de Arepa Volátil. El riff como capa, la poesía como espada y el rock and roll como sangre bendita. La música, el único escudo.

    Escritor de pluma honesta, siempre atento a las propuestas emergentes, a los artistas que rompen moldes y con devoción suprema a los dioses de la música.

    Rockstar a mi manera.
    Los shows en directo, la sal de la vida.

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