Mad Cool 2026 estalla en su primera jornada: Una noche de himnos, indie británico, nostalgia electrónica y sorpresas.
Una Madrid que se vuelve a convertir en la protagonista del movimiento musical internacional nos recibe con un termómetro poniéndose a prueba en los momentos de calor que vive la capital para su décima edición del Mad Cool, la cual ha arrancado por todo lo alto en el ya conocido venue, el Iberdrola Music de Villaverde.
El festival de este año se inauguró bajo una atmósfera idílica que sirvió de antesala para uno de los arranques más potentes que se recuerdan en la historia del evento, liderado por la garra de Foo Fighters, el misticismo bailable de Moby, la rabia efímera de Wolf Alice y la sorpresa de Arde Bogotá.

Palaye Royale, el glam y el rock para el arranque de la jornada
Eran las 18:35 horas cuando en el escenario Orange aparece el trío de hermanos, Remington Leith, Sebastian Danzig y Emerson Barrett; Palaye Royale, banda canadiense-estadounidense, se encargó de demostrar que el rock, cuando se viste de actitud salvaje, teatralidad y elegancia glam, sigue siendo el rey imbatible de los grandes recintos.
Desde el inicio quedó claro que Palaye Royale no venía a dar un concierto corriente, haciendo gala de las crudas texturas y melodías electrificantes de su álbum Death Or Glory, alternadas con sus clásicos; siendo un directo técnicamente impecable y visualmente arrollador a pesar de un sol inclemente que arropaba la intención de las luces.

The Warning, una lección de poder y actitud rockera sin fisuras
Eran exactamente las 18:55 cuando el escenario principal, Región de Madrid, tembló bajo el empuje de uno de los fenómenos más arrolladores del rock global contemporáneo. Las hermanas Villarreal Vélez, artísticamente conocidas como The Warning, llegaron a la tarima principal del Mad Cool dispuestas a demostrar que el horario temprano no iba a ser freno para dar un auténtico recital de poder, distorsión y actitud.
A pesar del sol, miles de fieles se congregaron para presenciar un directo que abrió fuego con More, Sick y Que Más Quieres; para confirmar desde el primer acorde que el trío de Monterrey vino a dejar claro por qué se han ganado el respeto de los grandes eventos del rock internacional.
Un set preciso de 14 temas dejó bien contentos a los presentes.

The Last Dinner Party desata la locura con un directo teatral e incontestable para consagrarse en la capital española
Eran las 19:35 cuando aparecen estas chicas británicas para demostrar que el pop teatral y de tintes góticos tenía cabida bajo el imponente sol de Madrid; The Last Dinner Party es definitivamente una de las sensaciones más arrolladoras de la escena internacional reciente; ofrecieron un concierto que ha sido un despliegue elegante y de virtuosismo, dándole un momento muy especial e inolvidable a esta edición del Mad Cool.
La banda liderada por Abigail Morris ha transformado el Orange Stage en su propio palacio de ópera rock, siendo una auténtica comunión con un público entregado a su propuesta de art-pop oscuro y sofisticado.
El directo de la banda se llenó de la teatralidad de Morris, quien, entre cantos, dramatizaciones y conexión con las primeras filas, fue respaldada por una banda cuya precisión musical roza la perfección.
Agnus Dei, Count The Ways y The Femenine Urge fueron tan solo el comienzo de un viaje de 13 canciones que nos llevaron desde el momento más íntimo hasta llegar a explosiones de rock grandilocuente.
Han dejado el escenario entre una ovación cerrada, demostrando que no son una moda pasajera, sino una banda con un presente y un futuro brillante.

The War And Treaty – Soul, blues, góspel y fuego sureño en el Mad Cool 2026
El matrimonio de Michael Trotler Jr. y Tanya Trotler dijo presente en la capital española para apoderarse de los espacios de The Loop pasadas las 20:00 h, y dejarnos una grata sorpresa con un show potente, sentido y consagrante.
Pocas bandas en el cartel de este año llegaban avaladas por una reputación en directo tan infalible como la de este dueto de Michigan, y su paso por Madrid no ha hecho más que agrandar la leyenda de este dúo.

El blues más crudo, el góspel, el country alternativo y el soul de la vieja escuela hicieron que disfrutáramos de 60 minutos de una de las actuaciones más vocales, orgánicas y emocionales de esta primera jornada.
Villanelle – Distorsión, rabia y nostalgia de los noventa
En mi tour por todo el festival, llego a uno de los stages donde las nuevas propuestas suelen ser las protagonistas, y es así como los tiempos se alinean para poder disfrutar de la joven banda de rock/grunge capitaneada por Gene Gallagher, el hijo del icónico Liam Gallagher, que tomó por asalto uno de los escenarios secundarios del recinto Iberdrola Music de Villaverde, demostrando que tienen los argumentos sonoros suficientes para hacer ruido por cuenta propia.
El trío saltó a escena con una actitud cruda, directa y totalmente despojada de artificios. Con las guitarras cargadas de una distorsión pesada y sucia, Villanelle convirtió su set en un viaje de regreso a la época dorada del rock alternativo de los noventa y que por momentos me llevaba a Seattle y a recordar a los icónicos Nirvana.

La catarsis colectiva de Wolf Alice en el Mad Cool: Elegancia, rabia y madurez
De las actuaciones más esperadas por los presentes era precisamente la de la banda británica Wolf Alice, que se encargó de firmar la que, sin duda, ha sido la actuación equilibrada y pulida de todo el arranque del festival. Ellie Rowsell y su combo tomaron el escenario Región de Madrid a las 20:20 h, justo cuando el cielo de la capital empezaba a degradarse de tonos crepusculares, dándole un plus visual a su propuesta sonora.
Bloom Baby Bloom, White Horses, The Sofa, Bros y muchos temas más fueron alimentando la stamina de fieles que no dejaron de corear temas durante 60 minutos intensos transitados por las dinámicas del rock alternativo: desde la rabia distorsionada del grunge hasta el dream-pop más etéreo y sobrecogedor.
Temas como Yuk Foo y Smile sacudieron el recinto de Villaverde, demostrando la vertiente más cruda y punk de la banda.

La catarsis colectiva bajo el cielo de Madrid se dio cuando empezaron a sonar las notas de Don’t Delete The Kisses, para ver a miles de personas flotando y coreando el estribillo de lo que ya es un clásico contemporáneo.
Wolf Alice se despidió dejando una exhibición de madurez, elegancia y pegada. Una hora de pura fábrica de pop-rock que los sitúa, desde ya, en lo más alto de esta edición.

The War On Drugs: Un viaje al hipnotismo y la melancolía.
La jornada inicial avanzaba a pasos agigantados, y justo a las 21:00 h le llegaba el turno a la banda de Pensilvania con más de 2 décadas en su haber, y liderada por Adam Granduciel.
The War On Drugs tomó el escenario Orange, envolviendo a los presentes en su característico tapiz de rock de raíces, sintetizadores analógicos y melancolía crepuscular.
Harmonia’s Dream, Red Eyes, Pain y hasta Who’s That funcionaron como el bálsamo perfecto para un festival que a esa hora ya había vibrado con la urgencia del punk y el hard rock.
La precisión instrumental fue protagonista, y la banda desglosó un setlist diseñado para perderse en él, donde cada canción se convirtió en un desarrollo expansivo y lleno de texturas.

Arde Bogotá – La sorpresa de la noche bajo el pseudónimo Bigger Splash
Un secreto que quedó develado pasada las 21:00 h; aunque ya en la larga fila que se hacía a los alrededores previo al show, eran muchos los que decían: “El secreto es un show de Arde Bogotá”.

Una banda que no necesita mucha introducción, que cada vez que toma una tarima hace que el colectivo se entregue en pleno a ellos, y que los presentes tuvieron la suerte de escuchar el debut de su nuevo sencillo titulado Bigger Splash.

Dogstar en el Mad Cool: Nostalgia y honestidad sobre la tarima The Loop
Uno de los directos más esperados y curiosos de esta edición ha sido el de Dogstar. El trío estadounidense, conocido por contar con el icónico actor Keanu Reeves en el bajo, vino para demostrar que son mucho más que un proyecto anecdótico con estrellas hollywoodenses.
Con un sonido limpio, directo y profundamente manifiesto de grunge noventero, la banda inició su viaje con Siren. Gran ejecución de parte de Bret Domrose en la guitarra y la voz, y Robert Mailhouse en la batería, pero, como era de suponer, las miradas se centraron inevitablemente en la magnética y humilde presencia de Reeves.

Foo Fighters en Mad Cool 2026: Tres décadas de himnos resumidas en una noche perfecta
Eran justo las 22:00 h cuando Dave Grohl y compañía invaden los espacios de la tarima principal del Mad Cool, y con un simple sonido de guitarra, ya se armaba la furia colectiva.
Abrieron fuego con All My Life, una apisonadora sónica que dejó claro que la banda no iba a dar un solo segundo de tregua; ya tanto fue así que inmediatamente se dejó escuchar The Pretender y Time Like These.
Dave Grohl, incansable a sus 57 años, derrochó carisma rabiando, gritando y corriendo por la pasarela central; ya dejaba bien claro que hay bandas que tocan en festivales y bandas que, sencillamente, se adueñan de ellos.
Rope, My Hero, Learn To Fly, These Days y Walk nos quitaban la respiración a todos y mantenían en una constante de cardio y resistencia.
La llegada de Ilan Rubin a la formación demostró que el espíritu extraviado años atrás con la partida de Hawkins está renovado; se pudo sentir que el match del ex NIN con Dave Grohl está en muy buen camino.

Hubo momentos para presentar a todos los miembros de la banda y darse el lujo de viajar en el tiempo para interpretar temas de sus bandas anteriores, como fue el caso de Chris Shiflett con su banda No Use For A Name; o como lo hizo Nate Mendel con su antigua banda Juno; sin dejar atrás a su tecladista Rami Jaffee, conocido por Wallflowers, y por supuesto Pat Smear con el punk setentero de Germs. El nuevo integrante, Ilan Rubin, le entregó baquetas a Grohl y se montó en la guitarra para dejar a más de uno boquiabierto; gran momento del show.
La banda cerró la noche, como ya es tradición, con Everlong; miles de personas cantaban cada palabra bajo el cielo de Madrid. Fue uno de esos momentos inolvidables.

Lo que ofreció Foo Fighters anoche en la primera jornada del Mad Cool 2026 no fue un concierto más; firmaron un show impecable, crudo y sumamente generoso durante 2 horas y media. En una era dominada por las pistas pregrabadas y las producciones calculadas, Grohl y los suyos demostraron que el rock en su estado más puro sigue siendo la experiencia en vivo más poderosa del planeta.

El histórico regreso de Moby a Madrid: Una liturgia electrónica y animal en el Mad Cool
Hay que ser honestos, es lamentable que el show de Moby coincidiera con el de Foo Fighters; podemos entender que son dos conceptos opuestos, pero para los que amamos la música, sufrimos por el tener que sacrificar la atención por momentos en ambas propuestas, y yo fui víctima de ello.
Justo a las 22:40 h, me escapé para irme a ver a Richard Melville Hall, mejor conocido como Moby, quien llegó para regalarnos dos décadas de himnos electrónicos concentrados en una noche.

Acompañado por una banda impecable que aportaba una fuerza orgánica brutal a las bases sintetizadas, Moby saltó a escena con una sonrisa y una anécdota que desató los aplausos del público: A finales de los 80, Dave Grohl y yo éramos parte de la escena. ¡Gracias a Mad Cool hemos vuelto a coincidir 40 años después!”
Bodyrock, Honey, Extreme Ways, Nature Blue, Porcelain fueron parte de 90 minutos de una fiesta única.
Fiel a sus principios, Moby no desaprovechó el momento para lanzar sus habituales proclamas a favor del veganismo y los derechos de los animales, además de disparar frases y dardos políticos contra Donald Trump, manteniendo intacta esa conciencia social que siempre ha definido su carrera.
Una jornada inaugural que supera los pronósticos
El arranque de esta edición se ha saldado con una notable victoria musical y de producción, con cambios en los espacios que favorecen la movilidad.
El primer día del festival ha sido una reivindicación del sonido orgánico, las guitarras con alma, los sintetizadores analógicos y la pura entrega vocal. El listón ha quedado sumamente alto para las 3 jornadas restantes.
¡Esto solo comienza!
Hoy vamos a por más, y Arepa Volátil sigue presente.





