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12 Claves para entrarle a los Kdramas (2da. Parte)

Lee aquí la primera parte de este artículo.
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7. La superación personal
En Surcorea, el estatus profesional -y en consecuencia, económico- que alcances en  la sociedad va a determinar tu destino y el tu familia. Por ello, el esfuerzo sin límite es considerado un valor importantísimo aprendido de los padres e inculcado a los hijos. En los kdramas ese aspecto puede definir personajes y contextualizar situaciones que solo comprenderemos si entendemos que existe esta expectativa colectiva. La presión externa es enorme y de una persona que no ha nacido con  privilegios se espera todo sacrificio para mejorar su situación y la de los suyos. Si falla en esto o ni siquiera lo intenta, sin importar sus razones, el personaje será rechazado de la peor manera. No habrá piedad.
Algunos kdramas con personajes que batallan con este principio: Misaen / Incomplete Life (2014), Reply 1988 (2016), Fight My Way (2017), My Mister (2018), Start-Up (2020) y Navillera (2021).
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8. El honor
El honor siempre ha sido un argumento poderoso en la narrativa asiática y en los kdramas continúa teniendo una importancia especial. Trillado pero efectivo, se sigue usando como motivación del personaje o como eje de los eventos de la trama. Siempre puedes y debes esperar cualquier cosa del personaje que ha sido menospreciado o de aquellos  que tengan como deuda moral vengarle. El honor es el jefe de los plot twists y, créeme, si hay un personaje que lo soporta todo, entre sus afectos habrá alguien que sí se tome las ofensas sufridas como un asunto personal.
Kdramas sobre honor y venganza: I hear your voice (2013), Defendant (2017), Vincenzo (2021), Ashin of the North -epílogo del drama Kingdom– (2021), All of Us Are Dead (2022).
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9. El ‘aegyo’
Esto creo que pronuncia como «aegió» o al menos así me suena a mí. El término se refiere al actuar de forma exageradamente tierna o infantil para expresar afecto. Se manifiesta por medio de gestos, expresiones faciales o el tono de la voz. El aegyo es muy popular entre idols masculinos y femeninos ya que, por su carisma o atractivo, luce bonito o gracioso para sus fans. Dicho esto, en los kdramas puedes ver a los personajes usarlo cuando interactúan con sus parejas, para ganar el favor de otros, para coquetear o usar su belleza física, para torpemente salir de una situación vergonzosa o, en ocasiones, para exponer que el personaje es inmaduro. Puede ser chocante hasta que encuentras a los reyes absolutos.
Te prometo que con los siguientes kdramas puedes pasar de la tolerancia al disfrute de estas expresiones:  Fated to Love You (2014), She Was Pretty (2015), Strong Girl Bong-soon (2016), Goblin (2017), What’s Wrong with Secretary Kim (2018) y Hospital Playlist (2020-2021).
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10. La influencia norteamericana
Esta clave deviene del éxito que han tenido los kdramas en todo el mundo y es una apreciación bastante personal. La cadena Netflix invertirá para 2022 un aproximado de 400 millones de dólares en producciones coreanas, Apple y Disney+ han comenzado sus propias producciones y otros servicios de streaming incluyen opciones surcoreanas en su catálogo. Esta internacionalización ha influenciado definitivamente a los kdramas como producto y, en mi percepción como parte del público que se mantiene viendo producciones de la televisión nacional coreana, hay deformaciones culturales que nos llevan a preguntarnos cómo es realmente la cultura surcoreana actual y si se acerca tanto a la occidental como se nos muestra, siendo inocente creer que vamos a obtener una respuesta de sus productos televisivos. Esta consideración supongo que es un debate en desarrollo dentro del país porque en los mismos dramas coreanos se observa este fenómeno de transculturación en las generaciones más jóvenes, al parecer fuertemente motivado desde la siempre deseable clase alta, y cómo su manifestación en las dinámicas sociales marca una sensible brecha cultural entre la juventud y las personas mayores o más tradicionales.
Hay que ser agudo pero les recomiendo tres de Netflix del pasado año: Mine (2021), Nevertheless (2021) y The Silent Sea (2021).
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11. La multiplicidad de géneros
El cine surcoreano ha demostrado ampliamente su capacidad y sería inocente pensar, sobre todo con el crecimiento de la industria de los kdramas, que su influencia no ha tocado a las series producidas para la televisión. En el cine como en la TV, los coreanos no temen mezclar géneros. Así que puedes ver un kdrama de suspenso con buenas escenas de pura comedia, un thriller policial que contiene un drama intenso, comedias románticas con terror y acción, y ni te darás cuenta porque la trama va a fluir. Debo decir que con las producciones más internacionales esto se ha diluido casi completamente, supongo que por motivos de comercialización, y lo extraño.
Algunos buenos dramas donde los géneros se mezclan felizmente: A Korean Odyssey (2018), Possessed (2019) y Psychopath Diary (2019).
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12. La densidad
Luego de que caigas definitivamente en el mundo de los kdramas, casi cualquier producto de la TV te parecerá simple, sencillo, obvio, sobreexplicado y, en consecuencia, te vas a aburrir. Creo que algo que me encanta de los buenos kdramas es la densidad de su construcción y la calidad de sus guiones. Por eso, prepárate para un torrencial de subtítulos y tramas bien tejidas. Un kdrama no es algo que puedes ver mientras comes, doblas la ropa o echas chismes por Whatsapp. Si los abordas así, te aseguro que 3 Doritos después no sabrás dónde estás, qué pasó ni por qué, y vas a tener que retroceder adonde te quedaste. Tómalo con calma. Al principio te quedas colgado y es normal que tus kdramas favoritos tengas que verlos una vez más para realmente disfrutarlos en toda su dimensión.
Algunos kdramas densos y nuevos que me encantaron: Lost (2020), Hometown (2021), Mouse (2021) y Chimera (2021).
Por: Maily Sequera para Arepa Volátil
Fotografía por Ellie Burgin en Pexels
FuenteMaily Sequera
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